(Sin fines de lucro)

jueves, 11 de agosto de 2016

De cada G. 100 de impuesto G. 71 se destinan a salarios

La relación de gastos salariales sobre los ingresos tributarios es menor en los últimos 5 años, debido a la política de contención de gastos aplicada desde agosto del año pasado por el Gobierno Nacional. 

El informe de Situfin a julio de corriente muestra que de cada G. 100 de recaudación de impuesto, G. 71 va a pagos de salarios.

El crecimiento del gasto salarial en términos reales es del ‐3,4%, descontando el efecto de la inflación, tasa no observada en los últimos 10 años. Técnicos de la Sub-secretaría de Estado de Economía resaltaron que la reducción del peso de los salarios sobre los recursos de la recaudación se explica realmente por la política de racionalización de gastos que se incluyó en el Presupuesto 2016 y que estableció un límite máximo del crecimiento del gasto salarial de 2,5%.

No obstante, el máximo crecimiento que pueden tener los gastos salariales es de 1,9% para asegurar que no se llegue a un nivel de estresar nuevamente la recaudación tributaria, que antes se mantenía en una ejecución histórica de prácticamente 97, 98% para salarios.
El crecimiento de gastos a niveles inferiores que en los años anteriores, principalmente, una menor participación salarial implica destinar más recursos públicos en inversiones. Cabe destacar que el gasto de la Administración Central muestra constantemente un menor crecimiento, tal es así que 4,6% es el crecimiento acumulado al mes de julio del 2016. Este menor crecimiento en relación a años anteriores se explica fundamentalmente por el crecimiento de remuneración ampliado, que apenas está en 0,9% más comparado con el del 2015, según el director de Política Macro-fiscal de Hacienda, Humberto Colmán.