(Sin fines de lucro)

lunes, 21 de noviembre de 2016

Argentina pondrá fin al subsidio del barril de crudo

Las provincias de Neuquén, Chubut y Río Negro concentran gran parte de la producción de petróleo de Argentina y sus gobernadores especulan con la intención que el gobierno central no le alcance un acuerdo como el de este año, que significó una rebaja de 67 dólares a 63 dólares el valor del denominado "barril criollo", y defina el fin del subsidio interno, lo que lo dejaría al valor internacional que hoy ronda los 44 dólares.

El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, volvió a reclamar que se mantenga el piso del precio interno, de cara a una reunión que tiene esta semana con el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren. Ahora lo siguió el secretario de Energía de Río Negro, Sebastián Caldiero, quien señaló la existencia de "reuniones del Gobierno con las principales operadoras y se está hablando de una liberación del barril interno" y se quejó de que "nunca nadie se comunicó formalmente con nosotros para acordar una estrategia de precios".

Caldiero le dijo a la agencia Télam que si en Argentina se liberara el precio "del Brent más un dólar, el nuevo valor se ubicaría en torno a 46 dólares por barril, es decir estaríamos bajando de los actuales 63 dólares a 46 dólares, lo cual representaría una baja de 26 por ciento. A muchas de las empresas que operan en Río Negro, con un barril a menos de 55 dólares no les cierra la ecuación", especificó.

La otra provincia patagónica productora de crudo que también decidió que mantendrá su postura es Chubut. Fuentes cercanas al gobernador aseguraron a el diario El Cronista que llevar el precio interno al mismo nivel del internacional "nos mataría. No vamos a buscar emparejar, sino que vamos a seguir manteniéndonos firmes con nuestra postura de tener un precio interno, algo que ya consensuamos con empresas y sindicatos", agregó la misma fuente.

Mientras las tres provincias intentan unificar posiciones, el Gobierno trabaja en un plan de medidas que tiene en su eje dejar de subsidiar el precio interno del barril, lo que golpearía en la línea de flotación de los ingresos por regalías e impuestos a las provincias y ganancias a las empresas sin tener que estar pendientes de la fluctuación del precio.

Todo esto podría ser posible si se consigue la modificación del convenio colectivo de trabajo del gremio de los petroleros, algo que por ahora está trabado.