(Sin fines de lucro)

jueves, 8 de diciembre de 2016

El Senado se rebela y agrava la crisis en Brasil

Rio de Janeiro.- En un abierto desafío a la decisión de un juez del Supremo Tribunal Federal (STF), que lo suspendió de su cargo preventivamente, el presidente del Senado brasileño, Renan Calheiros, rechazó la medida cautelar hasta que sea ratificada por el conjunto de la Corte y agravó así la crisis institucional que amenaza el avance de las reformas impulsadas por el presidente Michel Temer .

El poderoso político del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, el mismo de Temer) se negó a recibir la comunicación emitida anteayer por el juez Marco Aurelio Mello, que determinó que como el presidente del Senado está procesado por corrupción por el propio STF, no puede ser parte de la línea sucesoria presidencial (es el tercero). Calheiros fue acusado de malversación de fondos por la Procuraduría en 2007, cuando habría desviado dinero público para pagar la pensión de una hija extramarital.
Se trata apenas de una de las 12 causas que tiene abiertas el controvertido senador en la Corte, la mayoría de ellas vinculadas con el escándalo de sobornos en Petrobras.
A través de sus maniobras, Calheiros apoyó la aprobación la semana pasada de un proyecto de leyes anticorrupción que fue deformado de su objetivo original y ahora incluye sanciones por “abuso de poder” a fiscales y jueces que filtren informaciones sobre causas a la prensa. El domingo, en protestas populares contra la movida del Congreso, manifestantes en todo el país apuntaron contra Calheiros como cerebro del proyecto de ley desvirtuado, informa La Nación de Argentina.
En pie de guerra, Calheiros usó un comunicado del Senado para acusar a Mello de “violar el debido proceso legal y la separación de poderes”, y advirtió que la medida representa “un enorme riesgo para la marcha de los trabajos legislativos del Senado” y apeló al conjunto del STF para revertir la decisión.
El mayor riesgo para el gobierno es que si Calheiros es obligado a dejar su cargo, el puesto sería ocupado por el primer vicepresidente del Senado, Jorge Viana, del opositor Partido de los Trabajadores (PT), que ha acusado al PMDB de fraguar un “golpe” con el impeachment a la ex presidenta Dilma Rousseff.
Viana ya advirtió que de ser declarado presidente de la Cámara alta, postergaría todas las votaciones planteadas por la gestión de Calheiros, situación que dejaría a la administración de Temer paralizada con su agenda de reformas para recuperar la alicaída economía brasileña.