(Sin fines de lucro)

martes, 13 de diciembre de 2016

La Fed aumentará tasas en su próxima reunión

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) entrará a la “era Trump” esta semana con un aumento de tasas de interés casi seguro, pero nuevas previsiones económicas ofrecerán una primera valoración del efecto que tuvo el resultado de las elecciones en su panorama para el crecimiento y la inflación.

El futuro de la tasa de fondos federales de la Fed muestra 97% de probabilidad de que la Reserva suba la tasa referencial de interés en 0.25 puntos porcentuales al final de su reunión de política monetaria, según el programa FedWatch de CME Group.

Por su parte, los 120 economistas encuestados en un sondeo esperan un aumento de los réditos, después de una serie de reportes económicos robustos en Estados Unidos.

Un factor clave será determinar si el alza de los mercados accionarios y de los rendimientos de la deuda provocadas por la victoria de Donald Trump, el 8 de noviembre, llevará a la Fed a un punto de inflexión, que acelere el ritmo proyectado de sus aumentos de tasas para el 2017 y más adelante.

El magnate republicano recibe una economía que se expandió a 3.2% en el tercer trimestre, el ritmo más veloz en dos años. Sin embargo, existe preocupación por los planes de Trump para reducir impuestos y regulaciones e incrementar el gasto en infraestructura, medidas que podrían impulsar la actividad productiva, pero también la inflación.

Hasta septiembre, la mediana de proyecciones de las autoridades de la Fed sugería que habría dos alzas de tasas de interés el próximo año y que el costo de endeudamiento a largo plazo llegaría a 2.6 por ciento.

Un incremento de las tasas esta semana sería el primer ajuste desde diciembre pasado y apenas el segundo desde la crisis financiera del 2007-2009.

“El curso (de las tasas) irá más hacia arriba y se acelerará”, dijo Steve Rick, economista jefe de CUNA Mutual Group. La economía avanza en línea con su potencial y ésa es la vía para “la estrategia de salida” de la Fed que le llevaría a normalizar el costo del crédito, añadió.

Funcionarios de la Fed han esperado por un largo tiempo que las políticas del Gobierno puedan sustituir las estrategias monetarias del banco central que, según algunos expertos, han perdido eficacia para alentar el crecimiento económico.

En las últimas semanas, han advertido de que cualquier programa de gasto fiscal debería estar diseñado específicamente para impulsar la productividad, en una economía que ya opera casi con empleo pleno y que enfrenta una enorme carga de deuda.

La relación entre 
la Fed y Trump
Las nuevas previsiones de la Fed mostrarán si las autoridades ven un horizonte para que la economía pueda dejar de depender tanto de las herramientas monetarias y sea alentada por políticas fiscales, o si se necesita tiempo para que los planes de Trump se aclaren y sean aprobados por el Congreso.

Janet Yellen, presidenta de la Fed, tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa para entregar detalles sobre el panorama económico y el comunicado de política monetaria del organismo.

Yellen deberá abordar un amplio rango de asuntos que han aparecido desde su última rueda de prensa en septiembre: desde la propia postura del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed a la posibilidad de ser remplazada en el cargo a partir del 2018 y los riesgos a observar en la agenda de Trump.

El magnate inmobiliario y ex estrella de televisión criticó reiteradamente a Yellen durante su campaña electoral, acusándola de mantener bajas las tasas de interés para ayudar a su rival demócrata.

El presidente electo también estará bajo escrutinio público después de la reunión de la Fed, ya que el mercado buscará señales de cómo planea manejar su relación con el banco central.

“Existe un verdadero riesgo de que pueda ser abiertamente crítico de la decisión de elevar las tasas esta semana”, dijo Paul Ashworth, economista de Capital Economics, en una nota enviada a clientes.

El asunto podría remecer a los mercados y generar graves dudas sobre si Trump pretende dejar a la Fed actuar por sí misma o intentará influir en sus decisiones.

Los altos funcionarios electos de Estados Unidos, en particular el presidente, normalmente evitan criticar las decisiones del banco central en torno a la tasa de fondos federales, al poner énfasis en la necesidad de una política monetaria gestionada con independencia.