(Sin fines de lucro)

jueves, 9 de febrero de 2017

Argentina recorta subsidio energético

Los nuevos ajustes a las tarifas se aplicarán en dos etapas, entre febrero y marzo, y habrá otro de 19% en noviembre, después de las elecciones legislativas de octubre del 2017.

El ministro de Energía argentino, Juan José Aranguren, dijo en conferencia de prensa que el nuevo costo del servicio eléctrico no modifica las dos metas oficiales para este año: lograr un déficit fiscal del 4.2% en relación al PIB y una inflación que no supere 17% en todo este año.

En el 2016 la inflación cerró por encima de 40%, según consultoras económicas. El gobierno aún no da la cifra oficial del año pasado, cuando al decretar una "emergencia estadística" no divulgó el índice de inflación los primeros seis meses.

"Queremos que en la tarifa se recupere el costo de generación", precisó el ministro. Afirmó que el aumento será en dos tramos (en febrero y en marzo) para que "la incidencia del aumento no afecte tanto los bolsillos en un mes de alto consumo como febrero".

Argentina atraviesa un verano austral con temperaturas que en la capital rozan los 40 grados.

Aranguren explicó con cuadros que el incremento afectará a unos 3 millones de usuarios y el objetivo es bajar el déficit fiscal y atraer inversiones de empresas en el sector.

"Aquellos que tienen un mayor consumo, tienen un mayor aumento", dijo Aranguren al explicar que 83% de los usuarios tendrán un aumento de hasta 183 pesos argentinos (11.50 dólares) por mes.

Aranguren volvió a criticar la pasada gestión de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015) por congelar las tarifas de los principales servicios públicos.

"Estamos celebrando de poder recomponer una realidad que no tendríamos que haber perdido y espero que de ahora en más podamos seguir sosteniéndola" dijo el ministro, expresidente de la Shell en Argentina.

A principios del año pasado, Aranguren y el gabinete económico del presidente Mauricio Macri aplicaron una serie de aumentos al gas y la electricidad que provocaron indignación y protestas de calle.

Particularmente los incrementos en el gas, que oscilaron entre 200% y hasta 2000%, fueron frenados en la justicia tras una catarata de amparos interpuestos por pequeñas y medianas empresas y organizaciones civiles.

El gobierno terminó admitiendo errores de procedimiento y cálculo en la aplicación de aquellos aumentos y desde mediados del 2016 hasta fin de año, miles de hogares vieron sus tarifas congeladas o incluso recibieron facturas sin monto alguno.