(Sin fines de lucro)

martes, 7 de febrero de 2017

La economía mundial se recupera pero no las fuentes de empleos

La Habana (PL) La economía mundial podría crecer en 2017 alrededor de un tres por ciento, pero los mercados laborales de muchos países continuarán en estado caótico y las amenazas de retroceso irán en aumento, reconocen distintos análisis.

A juicio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el déficit global de empleo resulta peor que antes del comienzo de la crisis financiera y económica de 2008, lo cual incentiva fenómenos como la emigración ilegal y desordenada.

Tras un alza de 3,1 por ciento en 2016, el Producto Interno Bruto (PIB) mundial registrará en 2017 una expansión de 3,4 por ciento, estima el Fondo Monetario Internacional (FMI).

No obstante, los cambios de política económica en Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, generan una situación de 'particular incertidumbre' en América Latina, cuya recuperación podría promediar 1,2 por ciento, calcula el FMI.

Para el Banco Mundial (BM), el ascenso del PIB a escala internacional será de 2,7 puntos porcentuales, pero el estímulo fiscal en las principales potencias, fundamentalmente en Estados Unidos, 'podría generar un crecimiento interno y mundial más rápido que el previsto, aunque una creciente protección comercial podría tener efectos adversos'.

'Este año, el crecimiento en el conjunto de los mercados emergentes y las economías en desarrollo debería recuperarse hasta un 4,2 por ciento -respecto del 3,4 de 2016-, con un aumento moderado de los precios de los productos básicos', sopesó el BM en su reporte de enero.

Pese a incertidumbres y riesgos, los expertos coinciden en que el PIB mundial podrá alcanzar un repunte moderado en 2017, aunque persistirán notables diferencias entre países y regiones, 

Al mismo tiempo, se agudizan las dudas sobre la capacidad para generar suficientes puestos de trabajo, mejorar la calidad de los existentes y garantizar que los beneficios del crecimiento sean compartidos de manera inclusiva, alerta la OIT.

Según los cálculos de esa agencia de Naciones Unidas, durante el presente año 3,4 millones más de personas ingresarán a las filas de los desocupados; de tal forma, el desempleo total superaría los 201 millones.

Aunque las proyecciones para Europa indican que los niveles y las tasas del paro seguirán disminuyendo, el ritmo de la mejora bajará, y 'hay señales de que el desempleo estructural está empeorando. Lo mismo puede decirse de Canadá y los Estados Unidos', indicó la OIT.

Por ejemplo, 'tanto en Europa como en América del Norte se siguen registrando elevados niveles de desempleo de larga duración en comparación con los niveles observados antes de la crisis', argumentó la investigación.

En los países en desarrollo los niveles de desempleo aumentarán en 2017 (450 mil personas más), mientras buena parte de las plazas existentes seguirán lastradas por precariedad.

El informe de OIT 'Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo - Tendencias 2017' subraya que mil 400 millones de trabajadores están situación de vulnerabilidad, sin acceso la mayoría de ellos a sistemas contributivos de protección social.

Es de esperar que las formas vulnerables asciendan a poco más del 42 por ciento del empleo total en 2017, lo cual corresponde a 1400 millones de personas en todo el mundo, recalca la investigación.

Casi la mitad de los trabajadores en las economías emergentes tienen empleos vulnerables, mientras en las naciones en desarrollo, cuatro de cada cinco están en similar situación, detalló la pesquisa. En opinión de la OIT, la cantidad de personas con empleos vulnerables en todo el mundo aumentará en 11 millones cada año, y las mayores afectaciones proseguirán en Asia meridional y África subsahariana.

Alrededor del 50 por ciento de los ocupados en Asia meridional y casi dos tercios de los residentes en África subsahariana viven en situación de pobreza extrema o moderada; es decir, con menos de 3,10 dólares en paridad de poder adquisitivo, ilustró el texto.

Tampoco se avizoran cambios favorables para atenuar la disparidad de género; por ejemplo, en África del norte las mujeres tendrán en 2017 el doble de probabilidades de estar en situación de desempleo en comparación con los hombres y en los estados árabes, 'la brecha es aún más marcada', apuntó el estudio.

Las diferencias también crecen en naciones europeas: Las mujeres españolas cobran casi 40 por ciento menos de pensión que los hombres y las disparidades resultan más notables durante la vejez, denunció en días recientes la Unión General de Trabajadores (UGT).

Actualmente más de 2,4 millones de personas en España reciben pensiones inferiores a los 700 euros mensuales y el 72 por ciento, es decir, 1,5 millones, son féminas, indica el informe expuesto por la vicesecretaria general de la UGT, Cristina Antoñanzas.

Por lo general ellas perciben menos salario que los hombres, lo cual tiene un impacto directo sobre cualquier tipo de pensión, pero la mayor brecha tiene lugar en la tercera edad, argumentó la UGT.

La diferencia entre la jubilación media de un hombre y la de una mujer en España asciende a 454,38 euros, pues entre los varones el indicador es de mil 197,19 euros y para las féminas de apenas 742,81; una distancia del 37,95 por ciento, ilustró la organización sindical. Tanto el descontento con la situación social como la falta de oportunidades de empleo decente, entre otros factores, influyen cada vez más en la decisión de las personas de abandonar sus lugares de origen de manera definitiva, observa la OIT.

De 2009 a 2016, el porcentaje de población en edad de trabajar dispuesta a emigrar al extranjero de forma permanente aumentó en todas las regiones del mundo, a excepción de Asia meridional y sudoriental y el Pacífico, alertó el organismo de Naciones Unidas.

Durante ese periodo, África subsahariana fue la región con la proporción más alta (32 por ciento), seguida de cerca por América Latina y el Caribe y África del norte, con más del 30 y el 27 por ciento, respectivamente, puntualizó.

'La cifra de migrantes seguirá creciendo en los próximos 10 años', aseguró la institución, al considerar factores como pobreza, guerras civiles y persecución.

Por su parte, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, confirmó que en apenas un año el número de pobres en la región pasó de 168 millones a 175 millones.

El 'Panorama Económico y Social de América Latina y el Caribe 2017', presentado por la Cepal, también corroboró el ascenso del desempleo en el área, sobre todo en Suramérica.

'Los asalariados se han venido abajo en un 0,2 por ciento y los de cuenta propia han aumentado 2,7 por ciento', comentó la experta.

Un estudio de la OIT, publicado en diciembre de 2016, alertó que los salarios a nivel mundial subieron apenas 1,7 por ciento en 2015, lo que constituyó el nivel más bajo en cuatro años, pero la proporción resulta peor si el cálculo excluye a China.

El documento argumentó que los pagos en China subieron a un ritmo mayor que en ninguna otra parte del planeta; por tanto, si las estadísticas dejaran de contar ese aporte, el incremento global apenas fue de 0,9 puntos porcentuales en 2015.

En términos de remuneración también se ampliaron los contrastes: En Europa, el 10 por ciento de los trabajadores mejor retribuidos percibe como media 25,5 por ciento del volumen total de los salarios pagados a todos los trabajadores en sus respectivos países, o sea, recibe el 50 por ciento de los peor remunerados, ejemplificó el reporte.

Tampoco la iniquidad por cuestiones de género tiende a descender en este acápite: la diferencia salarial por hora entre hombres y mujeres en Europa es de alrededor del 20 por ciento, y para el uno por ciento en la escala más alta de los salarios llega a ser el 45 por ciento.

A escala internacional, también preocupa el impacto de la Cuarta Revolución Industrial sobre el universo laboral: Los robots ya están destruyendo puestos de trabajo en las fábricas de algunos países desarrollados, observan los expertos.

Para este año, la OIT espera que la economía mundial crezca el 3,4 por ciento, pero ello no se traducirá en puestos de trabajo suficientes ni en mejorías de la calidad, sintetizó el director general del organismo, Guy Ryder.