(Sin fines de lucro)

martes, 7 de marzo de 2017

Yguazú invierte USD 2.000.000 para reemplazar combustible fósil por neumáticos usados

La inversión realizada por la industria cementera, con sede en Villa Hayes, beneficiará a la salud pública, el medio ambiente y a la economía del país, al sustituir combustibles fósiles por neumáticos usados. 

El proyecto consiste en la construcción de un sistema de alimentación de neumáticos triturados en su torre de precalcinación, donde los residuos de neumáticos serán desintegrados completamente, sin que produzcan un impacto negativo en las emisiones de CO2, gracias a las altas temperaturas de su horno.

Para poner en marcha esta iniciativa, la empresa Yguazú Cementos realizará una inversión de USD 2.000.000 e incorporará equipos de última tecnología, con el fin de adaptar el horno para el uso de combustible alternarivo.
“Ahora vamos a utilizar neumáticos usados, porque su destrucción representa un verdadero desafío para acabar con enfermedades como el dengue, zika y chikungunya. Pero una vez listo, el horno será capaz de operar con cualquier tipo de combustible alternativo”, declara el director
general de la cementera, Matías Cardarelli.

De esta manera, el valor de la iniciativa no se mide solo por la inyección de capital y la generación de puestos de trabajo, sino que trasciende al aspecto social y a lo ecológico, según expresa Cardarelli.
La iniciativa permitirá la eliminación de 12.000 toneladas de residuos de neumáticos al año, contribuyendo de esta manera con la eliminación de uno de los principales habitáculos de mosquitos, disminuirá el impacto negativo por las emisiones de CO2 y generará mano de obra directa e indirecta.

El inicio de las obras civiles y el montaje de los equipamientos están previsto para el mes de abril y se estima que el sistema estará en marcha en el mes de junio. Unas 60 personas serán empleadas en el proceso de adaptación de los hornos, una vez que esté listo y funcionando se contratarán 15 operarios.

Pero es el coprocesamiento de neumáticos el que más impacto generará en el plano económico, generando una industria paralela, que ocupará a centenares de personas en las tareas de recolección, trituración y disposición final, además de reducir las necesidades de importación de combustibles fósiles (petcoke/carbón mineral), contribuyendo a mejorar la balanza comercial del país.
“Valoramos que las empresas como Yguazú Cementos, que apuestan por un crecimiento sostenido, tengan en cuenta el rol social que pueden estar ejerciendo en sus comunidades. Este proyecto tiene un alto impacto en toda la sociedad”, afirma el ministro de Salud, Antonio Barrios, al mencionar que las cubiertas en desuso representan el 21% de los habitáculos del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika y chikungunya.

La destrucción de una sola cubierta le cuesta al Estado alrededor de USD 1,50 y se estima que hay más de 15.000 neumáticos usados repartidos por todo el país, enfatiza el funcionario estatal. Igualmente, se favorecerá al medio ambiente, fomentándose la eliminación de prácticas inadecuadas de desecho de residuos de neumáticos en tierra o agua, y reduciéndose las emisiones de CO2 a la atmósfera por la menor utilización de combustibles fósiles.

Yguazú Cementos espera alcanzar un 25% de sustitución térmica en su mix actual de combustibles. La empresa cementera reafirma, de esta manera, su compromiso permanente con el crecimiento sustentable de la industria del cemento del Paraguay y con la salud pública y desarrollo económico y social de sus habitantes.