(Sin fines de lucro)

sábado, 20 de mayo de 2017

Política de Trump podría aumentar la cotización del dólar en los próximos meses en el mercado local

Con la irrupción de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, en diferentes ámbitos se han venido elaborando escenarios a partir de sus declaraciones o acciones. En particular, hay incertidumbre acerca del comportamiento que podría tener la cotización del dólar norteamericano en el mercado internacional, sobre todo en el mediano y largo plazo, como consecuencia de los mensajes u objetivos de la administración Trump.

Analizando primeramente los factores que podrían incidir en el corto plazo, la intención del gabinete de Trump de reducir impuestos y revisar aspectos regulatorios para dinamizar la economía (política fiscal expansiva) podría fortalecer el dólar con respecto a otras monedas al incrementar las rentabilidades de las empresas americanas. Esto último, a su vez, propiciaría la afluencia de inversiones hacia empresas del sector privado, con impacto en la economía y la inflación norteamericanas. Al mismo tiempo, eventuales nuevos aprietes de la política monetaria (política monetaria contractiva), con subas de las tasas de interés de la Reserva Federal, agregarían presión adicional sobre el fortalecimiento del dólar. Los factores citados serian, pues, fuerzas exógenas que podrían causar una leve suba de la cotización del dólar en el Paraguay durante los próximos meses, contrapesados por fuerzas endógenas de nuestro mercado (el inflow de divisas por exportaciones de commodities y el repunte del comercio fronterizo, entre otras variables).     

Sin embargo, al evaluar el posible comportamiento del dólar en el mediano o largo plazo se debe considerar también el objetivo concreto de la política económica de la administración Trump de preservar los empleos o crear puestos de trabajo mediante la aplicación de las medidas mencionadas en el párrafo precedente, junto con el control de la inmigración, la revisión de tratados comerciales, el incremento del gasto público, el direccionamiento a empresas para que radiquen sus inversiones en territorio americano, entre otras estrategias. 

Adicionalmente a dicha política económica, el presidente Trump agrega el tipo de cambio como factor que debería otorgar mayor competitividad a los bienes y servicios producidos por los Estados Unidos, que posibilite, además, reducir el déficit comercial con un aumento de las exportaciones principalmente. Lo que Trump plantea, entonces, es la necesidad de contar con un dólar débil (depreciado), y por lo tanto monedas fuertes (apreciadas) en países del resto del mundo, para que exista mayor demanda de bienes y servicios de los Estados Unidos, de contramano con lo que a corto plazo podría suceder con el dólar (apreciación/fortalecimiento). 

Ahora bien, para que el debilitamiento del dólar tenga lugar en el mediano o largo plazo debería de darse una contradicción en la conducción de la política monetaria. Esto es, que en periodos con probable presión inflacionaria se decida aplicar una política monetaria expansiva, consistente en el mantenimiento o reducción de tasas de interés referenciales. 

No obstante, de persistir el objetivo del presidente Trump de contar con una moneda débil, se podría producir una situación de dilema del prisionero (problema estudiado por la teoría de juegos) de no cooperación entre dos partes: la política fiscal y la política monetaria, donde la primera podría ser expansiva y la segunda restrictiva, con efecto probable de suma cero para la economía en el largo plazo. O podría haber cooperación entre los agentes (ambas políticas expansivas), contribuyendo a un dólar débil, pero con probables periodos inflacionarios. 

De concretarse el escenario planteado en el párrafo anterior, podríamos entonces observar en el mediano o largo plazo periodos con presión inflacionaria en los Estados Unidos y un dólar más débil (depreciado), lo que implicaría una baja en la cotización del dólar (apreciación del guaraní) para países como el Paraguay. Debemos, pues, estar atentos a la evolución de los hechos. 
Fuente: Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP)