(Sin fines de lucro)

miércoles, 12 de julio de 2017

El G-20 busca unificar el sistema tributario a nivel mundial


El Grupo de los 20 (G20) aseguró que seguirá trabajando para crear un sistema tributario “mundialmente justo y moderno”, además de aprobar la cooperación internacional en materia de políticas tributarias para el crecimiento.

Tras su última reunión, en Hamburgo, los líderes del G20 publicaron sus declaraciones finales respecto a los temas que se trataron y entre ellos destaca la cooperación tributaria internacional y la transparencia financiera.

“Seguiremos nuestro trabajo por un sistema tributario mundialmente justo y moderno, y acogemos con beneplácito la cooperación internacional”, se puede leer en su declaratoria final.

Asimismo, precisan que el compromiso con la implementación del plan de acción contra la erosión de la base imponible y al traslado de beneficios (BEPS, por su sigla en inglés) sigue en pie y alientan a todas las jurisdicciones relevantes a unirse al Marco Inclusivo de este proyecto.

El paquete BEPS fue publicado en octubre del 2015 y contiene medidas para mejorar la coherencia de los estándares impositivos internacionales, reforzar su focalización en la sustancia económica y garantizar un entorno fiscal de mayor transparencia.

Este convenio multilateral, promovido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), está conformado por 15 acciones que ya empezaron a implementar diferentes países. En junio, un total de 67 países, incluido México, firmaron el convenio.

De acuerdo con la OCDE, el paquete BEPS “dota a los distintos estados de soluciones para limitar los ‘vacíos normativos’ existentes a nivel internacional, que permiten que los beneficios de las empresas ‘desaparezcan’ o sean trasladados artificialmente hacia jurisdicciones de baja o nula tributación, en las que se desarrolla una escasa o inexistente actividad económica”.

El Marco Inclusivo del BEPS se estableció en enero del 2016, después de que los líderes del G20 instaron a la implementación oportuna del paquete BEPS, que fue lanzado en octubre del 2015 e instaron a la OCDE a desarrollar un marco más inclusivo con la participación de países y jurisdicciones interesados, además de los ya firmantes. Actualmente, hay 101 países en el marco.

Previo al encuentro de los líderes del G20, Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, dio a conocer un informe sobre los avances del paquete BEPS. Dicho estudio indicaba que los países y jurisdicciones que se reúnen en el Marco Inclusivo representan más de 93% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. Además, más de la mitad de los miembros del marco no pertenece a la OCDE o al G20.

De acuerdo con cifras de la OCDE, la erosión de la base y el traslado de beneficios significan pérdidas de ingresos, las cuales se estima que van desde 100,000 hasta 240,000 millones de dólares al año. Esto equivale a entre 4 y 10% de ingresos globales del Impuesto sobre la Renta Corporativo.

“Vemos un rápido progreso respecto al cierre de lagunas y desajustes que facilitan la erosión de la base y el cambio de ganancias (...) Más allá del establecimiento de normas, el Marco Inclusivo también se asegura de que la implementación sea efectiva, con un riguroso marco de revisión y monitoreo de pares que garantice un nivel de igualdad”, se puede leer en el informe del secretario.

Intercambio automático de información crea interés
“Esperamos con interés el primer intercambio automático de información de cuentas financieras bajo la Norma Común de Información (CRS, por su sigla en inglés) en septiembre del 2017”, agregó el G20.

El intercambio automático de información tributaria entre países iniciará en septiembre de este año. Se espera que los reportes sobre estos intercambios estén listos para el 2018 y se presente en la reunión del G20 en Argentina.

Por otro lado, también instaron a todas las jurisdicciones que están dentro del paquete a que inicien los intercambios de información, a más tardar en septiembre del 2018.

“Asimismo, indicaron que seguirán apoyando la asistencia a los países en desarrollo para aumentar su capacidad fiscal, además de trabajar para mejorar la seguridad fiscal y, junto con la OCDE, enfrentarán los desafíos fiscales planteados por la digitalización de la economía.

“Como una herramienta importante en nuestra lucha contra la corrupción, la evasión fiscal, el financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero, avanzaremos en la implementación efectiva de las normas internacionales sobre transparencia y propiedad beneficiaria de las personas jurídicas y arreglos legales, incluyendo la disponibilidad de información en el mercado interno y contexto transfronterizo”, finalizaron.

Acciones a seguir
Abordar los retos de la economía digital para la imposición.
Neutralizar los efectos de los mecanismos híbridos.
Limitar la erosión de la base imponible por vía de deducciones en el interés y otros pagos financieros.
Combatir las prácticas tributarias perniciosas.
Impedir la utilización abusiva de convenios.
Impedir la elusión artificiosa del concepto de establecimiento permanente.
Asegurar que los resultados de los precios de transferencia están en línea con la creación del valor.
Exigir a los contribuyentes que revelen sus mecanismos de planificación fiscal agresiva.
Hacer más efectivos los mecanismos de resolución de controversias.
Desarrollar un instrumento multilateral.
Fuente: eleconomista.mx