(Sin fines de lucro)

jueves, 5 de octubre de 2017

“La baja competitividad de Latinoamérica propicia la corrupción”

Moscú.-Los sonados casos de corrupción de Odebrecht o Petrobras se debieron en gran medida a la baja competitividad de las empresas latinoamericanas ante sus homólogas de países desarrollados, comentó a Sputnik el analista y escritor uruguayo Gerardo Bleier.

“El apalancamiento de Odebrecht respondía a la lógica de vamos a tener una compañía competitiva en ingeniería de obra civil para que no vengan las grandes compañías alemanas o británicas o francesas a construir toda nuestra infraestructura”, comentó el experto, participante del Tercer Foro Internacional ‘Rusia e Iberoamérica en el Mundo Globalizado: Historia y Perspectivas’ que tiene lugar en la ciudad rusa de San Petersburgo.
Según Bleier, esta estrategia fue “un intento de digitar beneficiarios y perdedores para tener un capitalismo nacional”.
“El capitalismo funciona según lógicas competitivas, y quienes tienen mayor capacidad de imposición de opinión pública son aquellas empresas que se beneficiaron de los procesos de acumulación capitalista de 200 años”, señaló, al cuestionar a quien benefician las denuncias de corrupción contra Odebrecht.
Bleier expresó su convicción de que este escándalo conviene ante todo a las empresas competitivas de los países capitalistas.
“¿Eso quiere decir que la corrupción puede ser legítima? ¿Que vaya Odebrecht y coimée funcionarios públicos para que en todos los países de América del Sur les den las obras a ellos?”, cuestionó el experto, que explica que no les sirvió de nada.
“Eso significa que —y este es un asunto clave— que la autonomía nacional no se articula solo con las fuerzas de una nación, por eso hace tanto hincapié la élite más inteligente de los economistas de izquierda en la construcción de cadenas de agregado de valor y de innovación regionales”, alegó el analista.
Para Bleier, se trata de algo más fácil de decir que de hacer.
“No tenemos los mismos niveles de financiación en las universidades para la formación de los ingenieros en América del Sur que las que tienen en Europa desde hace 300 años por disponibilidad de capital, el capitalismo funciona así, mientras más disponibilidad de capital tienes, más capacidad competitiva tienes”, constató.
Como alternativa planteó la posibilidad de “jugar con reglas de juego más transparentes, decir por ejemplo, vamos a apalancar a Odebrecht, y punto, como hicieron los chinos”.
La periodista paraguaya Mabel Rehnfeldt modera el panel sobre democracia en el que participa además Edison Lanza entre representantes de los gobiernos argentino y uruguayo, del PNUD y de Brasil
“En América Latina no podemos hacerlo porque somos tomadores de precios, tomadores de capital y tomadores de tecnología”, lamentó.
De tal modo, según Bleier, “surge la impotencia competitiva, la que explica los fenómenos de corrupción, los fenómenos de descomposición, los fenómenos de alianzas riqueza-política capitalistas tecnoburócratas, porque responden al impulso de resolver rápido problemas de competitividad, y no se resuelven así”.
“¿Cómo se resuelven?”, se cuestionó, para alegar inmediatamente: “No tengo la respuesta”.
“La única respuesta posible sería un altísimo nivel de integración regional hecho con una sofisticación de una ingeniería jurídica que todavía no hemos logrado y que va a ser difícil de lograr porque hay grupos de privilegio de América del Sur que están atados a intereses imperialistas, y eso no ayuda”, concluyó.Sputnik.

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