(Sin fines de lucro)

jueves, 16 de noviembre de 2017

Hacienda resalta manejo prudente y responsable de la deuda pública

El Ministerio de Hacienda (MH) realiza regularmente el estudio de sostenibilidad de la deuda pública, que considera los niveles permitidos de déficit fiscal en el marco de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) y un profundo análisis de la evolución de las variables macroeconómicas que determinan la capacidad de pago del Estado.

De hecho, recientemente se ha presentado, como parte del Informe de las Finanzas Públicas del PGN 2018, una proyección del endeudamiento y su sensibilidad o resistencia a diversos eventos adversos que podrían impactar en la economía. Pero más allá de lo interesante de este ejercicio de simulación, que tiene una alta rigurosidad técnica, es la conclusión de que aún en el peor de los escenarios la deuda sigue siendo sostenible.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un reporte en el 2016 donde analizaban los niveles de endeudamientos que pueden ser considerados saludables para los países. Este análisis tiene en cuenta la proyección de crecimiento de las economías y la estructura económica y tributaria; en pocas palabras, la capacidad de pago de un país para hacer frente a sus deudas. Y si bien los resultados se resumen a través del ratio Deuda/PIB, esto es al solo efecto de hacer comparables las cifras entre los países. En el caso de Paraguay el intervalo en el cual la deuda aún se considera moderada , del 30% a 45% del PIB.

Si analizamos las cifras actuales de deuda podemos ver que Paraguay cuenta con el nivel de deuda pública más bajo de la región, un 23,7% del PIB al mes de setiembre del corriente año, muy por debajo de los niveles señalados por el FMI como techo de la deuda.

A fin de acceder a mayores detalles que hablan de la sostenibilidad de la deuda a continuación los links de los informes Hacienda (Lineamientos Estratégicos de Mediano Plazo para la Gestión de la Deuda Pública y el informe de Finanzas Públicas PGN2018) y el del Fondo Monetario Internacional:



En cuanto a las recaudaciones, en el Gráfico 2 podemos ver que a pesar de haber enfrentado un periodo en el que el comercio exterior se resintió por la coyuntura regional desfavorable, con su efecto negativo y exógeno sobre la recaudación, los ingresos fiscales continuaron creciendo. Un factor que permitió contrarrestar la caída de la recaudación de Aduanas fue el crecimiento de 1,5% de los ingresos de la SET.

A medida que el comercio exterior se vaya recuperando, el impacto del importante incremento alcanzado en los ingresos tributarios internos se verá reflejado en el aumento de la presión tributaria.

La capacidad de pago no solo se mide por el lado de los ingresos fiscales, sino también por el control de los gastos y el resultado. En el Gráfico 3 podemos apreciar que además de incrementar los recursos destinados a inversión mejoramos el espacio fiscal reflejado en el Balance Operativo Neto, que nos indica la disponibilidad de recursos luego de cubrir los gastos operativos del Estado. En concreto, hemos reducido gastos superfluos y elevado la recaudación tributaria, lo que nos ha permitido subir cada año el superávit fiscal en el resultado operativo, lo cual indica que cada vez hay más espacio fiscal para el servicio de la deuda.

Asimismo, el gasto salarial en relación a los impuestos recaudados ha venido reduciéndose de manera sostenida en los últimos años, lo que también denota una mejora en la gestión del gasto que se traduce en mayores espacios para financiar la inversión y repago de deuda.

Por su parte, la administración de pasivos es algo usual en todos los países y Paraguay no es la excepción. Como bien se observa en el Gráfico 4, Paraguay es uno de los países que destina una menor proporción de los recursos obtenidos en las emisiones soberanas (25%) en este tipo de operación. Países como Uruguay, Chile, Panamá y México también utilizan este mecanismo porque les permite reducir la acumulación de compromisos en el corto plazo con el fin de liberar recursos para realizar más inversiones y mejoran la previsibilidad sobre los pagos a realizar a través del aumento de la proporción de la deuda a tasa fija.

Finalmente, si analizamos la distribución de los recursos previstos del crédito público en el Presupuesto 2018, podemos notar que en mayor proporción (76%) los recursos serán destinados a financiar inversión, mientras que solo el 24% será utilizado para la administración de pasivos.