(Sin fines de lucro)

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Empresarios reclaman una justicia independiente de los poderes fácticos

Para la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) llegó el momento de forzar un cambio radical en el funcionamiento del Poder Judicial y la Fiscalía en su relación con los poderes del Estado y de otros poderes fácticos.

Se ha esperado mucho tiempo que desde algún liderazgo político surja la decisión de impulsar el cambio, y nada ha ocurrido.

El sometimiento del Poder Judicial a otros poderes condena al país a la falta de institucionalidad y al atraso económico-social y se convierte en un ancla que impide el progreso y bienestar de los ciudadanos.

Los audios que se hicieron públicos recientemente no son una novedad para aquellos que sufrieron en carne propia los rigores de situaciones similares y lo que ya era vox pópuli, estalló en los días previos a las Internas.      

Para la Cámara de Comercio ya no es posible esperar que la iniciativa del cambio surja de los líderes políticos. Manifiesta su convicción de que solo con la reacción masiva de repudio y presión ciudadana será posible dar un final al sometimiento de la justicia a otros poderes y construir una justicia independiente que nos asegure justicia de calidad para todos.

Los romanos llamaban a los jueces "ultimum refugium", porque después de ellos, los ciudadanos no tenemos nada más. De ahí que, si el Poder Judicial se corrompe, todos y sin excepción quedamos librados a nuestra suerte, dejándonos como recurso la “justicia por mano propia" o como en nuestro caso “justicia que hay que comprar o recurrir a algún amigo poderoso”, lo que nos lleva a la anarquía, perdiéndose el concepto de "orden", que es un fin jurídico en sí mismo, porque sin "orden" no hay justicia ni desarrollo.

Instamos como CNCSP a la ciudadanía a no bajar la guardia y junto con las organizaciones gremiales y de la sociedad civil, empujar el cambio definitivo en nuestras instituciones que nos deben garantizar justicia pronta, barata y “justa”, valga la redundancia