(Sin fines de lucro)

miércoles, 10 de enero de 2018

Piden usar protectores y evitar las camas solares

La dermatóloga Romina Girardoni alertó acerca de los peligros que puede ocasionar a la piel, la altas temperaturas que se registran actualmente en el país. Insistió en la necesidad de usar protectores y evitar las camas solares.

Si bien ésta es la época en la que se puede mostrar un poco más la piel, también es cierto que el sol y el calor pueden dañarla si no se toman las precauciones necesarias. Sobre el punto, la dermatóloga resaltó la necesidad de cuidar la piel de los fuertes rayos solares que traen las altas temperaturas.
“Es muy importante no exponerse al sol en el horario comprendido entre las 10:30 y 15:30 en forma directa. En caso de que no se pueda evitar este horario ya sea por algún trabajo o paseo familiar, utilizar los protectores solares”, explicó en declaraciones a Radio Nacional del Paraguay.
Detalló que los protectores solares dependen de los grados de exposición y tipo de piel. Dijo que un factor de protección 30 ya brinda una buena cobertura de protección contra los efectos dañinos del sol.
En caso de pieles blancas y sensibles, la profesional recomienda mayor protección, debido a que tienen menos melanocitos, que son los pigmentos que brindan protección.
“Se debe aplicar de manera abundante en toda la partes del cuerpo que estarán expuestas al sol. Esto debe hacerse media hora antes de la exposición al sol, de manera a que la piel absorba el producto. Luego reaplicarse cada 2 a 3 horas”, añadió.
Se aconseja también especial cuidado a los ojos que pueden sufrir irritaciones o picazones. Ante estas apariciones lo ideal es acudir lo antes posible a los centros médicos y seguir el tratamiento requerido ante cada caso presentado.
Por otro lado, pidió evitar la utilización de las camas solares, ya que estos son fuentes de radiaciones ultravioletas que pueden incluso ocasionar cáncer de la piel.  “Es mucho más peligroso que el sol”, aseguró.
La profesional instó finalmente a la población a hidratarse permanentemente con agua, para evitar los golpes de calor, consumir verduras y frutas frescas así como evitar comidas muy condimentadas y saturadas en grasa; ni realizar deportes en horarios no favorecidos.