(Sin fines de lucro)

viernes, 27 de abril de 2018

Hacia una economía más inclusiva y conectada

Si bien algunos estudios (PDF, en inglés) pronostican que la automatización eliminará empleos a un ritmo vertiginoso, las tecnologías disruptivas pueden también generar nuevos tipos de trabajo. 

En nuestro documento provisional del próximo Informe sobre el desarrollo mundial 2019, titulado The Changing Nature of Work (La naturaleza cambiante del trabajo), (PDF, en inglés) se señala que en el siglo pasado los robots han creado más trabajos que los que se han eliminado. 

La capacidad de la tecnología de producir cambios exponenciales en la forma en que vivimos, trabajamos y nos organizamos nos hace preguntarnos constantemente en el Grupo Banco Mundial: ¿cómo podemos adaptar las habilidades y los conocimientos actuales con los empleos del futuro?

Una respuesta es aprovechando la revolución de los datos para apoyar nuevas vías hacia el desarrollo. Alrededor de 2,5 trillones de bytes de datos se generan todos los días en los teléfonos móviles, sensores, plataformas digitales y otras fuentes. 

Cuando los datos se usan para ayudar a las personas a adaptarse a la economía que se apoya en la tecnología, esto puede contribuir de manera muy significativa al objetivo de poner fin a la pobreza extrema y la desigualdad. Las empresas tecnológicas, por muy bien intencionadas que sean, no pueden hacer esto por sí solas.

Con este fin, el Grupo Banco Mundial se ha asociado con LinkedIn para usar su gráfico de la economía mundial, (i) creado con los aportes de 546 millones de miembros de esta comunidad, e identificar vías de readaptación profesional y mejoramiento de las competencias de los trabajadores. 

Esta nueva fuente de datos nos ayuda a entender qué habilidades tienen una alta demanda, qué sectores están ganando o perdiendo trabajadores y en qué lugares se ubica la fuerza laboral.