(Sin fines de lucro)

martes, 1 de mayo de 2018

Argentina subió su tasa de política monetaria en 300 puntos

El banco central de la República de Argentina subió inesperadamente el viernes su tasa de política monetaria en 300 puntos básicos, lo que permitía que el peso se recuperara en parte de las fuertes pérdidas contra el dólar registradas al inicio de la sesión.

El banco dijo, además, que vendió 1.382,1 millones de dólares en el mercado local de cambios el viernes, con lo que logró desactivar una escalada de la moneda estadounidense frente al peso, que llegó a cotizar en un mínimo histórico al comienzo de la jornada.

La entidad monetaria había intervenido con fuerza en el mercado cambiario en las dos sesiones previas, con ventas de reservas por más de 2.300 millones de dólares, a fin de apoyar la cotización de la moneda local y contener la elevada inflación que sufre la tercera mayor economía de América Latina.

Operadores señalaron que la decisión de subir la tasa de política monetaria fuera del cronograma establecido, a un 30,25% desde 27,25%, apunta a atraer fondos que se estaban dirigiendo al mercado cambiario para buscar refugio en la divisa estadounidense.

El banco central “tomó esta decisión con el objetivo de garantizar el proceso de desinflación y está listo para actuar nuevamente si resultara necesario”, dijo la autoridad monetaria en un comunicado.

El peso interbancario cerró estable en 20.535/20.54 unidades por cada dólar, gracias a fuertes ventas de dólares del banco central después de alcanzar mínimos de 20,92 unidades para la venta en el inició de la sesión.

“El mercado tenía dudas sobre la posibilidad de que el banco central fuera a subir las tasas”, dijo Gabriel Zelpo, economista jefe de la consultora local Elypsis.

“Esta decisión  muestra que el banco está realmente comprometido en calmar al mercado y combatir la inflación. Eso no estaba tan claro antes”, añadió. El presidente del banco central argentino había advertido la semana pasada que elevaría la tasa de interés si la inflación no se desaceleraba “mucho” en mayo. El gobierno aspira a cerrar el 2018 con una inflación de 15%, pero los economistas creen que los precios subirán alrededor de 20 por ciento. El mes pasado, la inflación a 12 meses alcanzó 25,4%, según datos oficiales. La cifra representa uno de los índices de alzas de precios al consumidor más altos del mundo.

Para el inusualmente fuerte crecimiento de la demanda de dólares de esta semana, se conjugaron distintos factores locales y externos.

Por un lado, la puesta en vigor del impuesto a las ganancias por tenencias de Lebac en manos de inversionistas extranjeros desató una estampida de salida de las Letras del Banco Central por parte de esos fondos, que se pasaron masivamente al dólar.

Pero eso se dio al mismo tiempo en el que se produce a nivel internacional una avalancha de fondos internacionales que se retiran de los emergentes en busca de activos seguros, lo que suma una fuerte presión de origen externo a la ya fuerte presión de origen local.