(Sin fines de lucro)

lunes, 22 de octubre de 2018

Gobierno español cobrará impuesto a Google

El gobierno socialista español aprobó un proyecto de ley para imponer un impuesto adicional a las grandes empresas de Internet en el marco de sus presupuestos del 2019, con el que espera recolectar hasta 1.200 millones de euros.

Con este gravamen el gobierno cuenta con abordar “el reto de modernizar nuestro sistema fiscal” y “recoger una figura” impositiva que hasta ahora no se tomaba en cuenta por la reglamentación fiscal española, justificó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, tras el Consejo de Ministros.

Este proyecto de ley, bautizado como tasa Google, prevé un impuesto de 3% sobre los servicios de publicidad en línea, sobre las plataformas que hacen de intermediarias entre usuarios y vendedores de bienes y servicios en Internet así como sobre la venta de datos recolectados a partir de las informaciones ofrecidas por los internautas.

El impuesto podría suponer unos ingresos de 1.200 millones de euros anuales al Estado, según la ministra, que también lo ve como una herramienta para combatir “una competencia desleal” de las plataformas digitales respecto “al comercio tradicional”.

Sólo las empresas con una facturación de al menos 750 millones de euros a nivel internacional o de al menos 3 millones en España serán gravadas.

Este proyecto de ley se incluye en el plan de presupuestos para el 2019 que el gobierno español pretende presentar al Congreso.

En clara minoría parlamentaria, con 84 diputados de 350, el ejecutivo de Pedro Sánchez cuenta con el apoyo de su principal aliado de izquierda radical Podemos, con quien aprobó estas cuentas, pero todavía debe convencer a los nacionalistas vascos y a los independentistas catalanes para conseguir aprobarlas.

También Bruselas debe dar luz verde a este proyecto de presupuestos.

El anuncio de esta tasa Google se produce en plena reflexión a nivel europeo sobre la fiscalidad que debe aplicarse a los gigantes de Internet.

Desde marzo, la Comisión Europea estudia la rápida aplicación de un impuesto sobre la facturación de los gigantes de Internet y al mismo tiempo se negocia una solución a escala mundial en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

“Ese impuesto (...) fue propuesto por la Comisión Europea. España va a ser el primer país que lo ponga en marcha”, se vanaglorió la ministra Montero.