(Sin fines de lucro)

martes, 13 de noviembre de 2018

Recesión en Argentina tocará piso el primer trimestre del 2019

La contracción de la economía argentina tocará piso en los primeros tres meses del próximo año y comenzará a recuperarse en el segundo trimestre, dijo un funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI) de visita en Buenos Aires.

El FMI elevó el mes pasado el tamaño de su acuerdo de financiamiento con Argentina a 56,300 millones de dólares después de negociar medidas fiscales más estrictas que ya han afectado la popularidad del presidente liberal Mauricio Macri antes de su candidatura a la reelección del 2019.

“El piso de la recesión va a ser el primer trimestre del 2019, y en el segundo trimestre vamos a ver una recuperación”, sostuvo el jefe de la misión del FMI para Argentina, Roberto Cardarelli, en una rueda de prensa.

Acerca de sus días en el país (van a estar hasta el próximo viernes), dijo que como la aprobación con el Directorio ocurrió sólo dos semanas atrás esta revisión no era para ver si el programa cambió, sino más bien para “discutir con las autoridades cómo es la perspectiva, lo que está pasando sobre actividad económica y la política monetaria”.

Este renovado acuerdo hace un llamado al gobierno de Macri para que profundice los recortes en los gastos y aumente los impuestos para llevar el déficit fiscal primario, proyectado a 2,7% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2018, directamente a cero el próximo año.

Reducir el déficit durante un año de elecciones presidenciales es casi desconocido en Argentina, donde amplios sectores de la población dependen de programas de asistencia social y subsidios que ayudaron al país a recuperarse de una crisis económica del 2002 que llevó a millones de argentinos de clase media a la pobreza.

Las reducciones del gasto público se están haciendo aún más dolorosas debido a una recesión que comenzó a principios de este año después de una sequía que destruyó el principal cultivo comercial del país, la soja.

El FMI espera que la tercera mayor economía de América Latina se contraiga 2,8% este año y 1,7% en el 2019.

“No va a durar mucho la recesión, unos dos o tres trimestres. Para el segundo trimestre del año próximo vemos una recuperación con el campo y una reducción en la tasa de interés, a lo que se suma el efecto de la confianza”, proyectó Cardarelli.

En ese sentido, dijo que “el tipo de cambio más competitivo ayudará a la recuperación del campo y a las exportaciones netas”.

No obstante, admitió que “si bien la recuperación va a empezar en el segundo trimestre (del año que viene), el promedio anual va a ser negativo por el efecto del arrastre estadístico. El promedio anual es -1,7%; este número puede asustar”.

Los analistas prevén una inflación para el 2018 en aproximadamente 47,5%, en momentos donde el peso ha perdido aproximadamente la mitad de su valor este año.

“La política fiscal y monetaria es una política de estabilización. La estabilización macroeconómica tiene un costo. Esperamos y creemos que el costo va a ser en el corto (plazo)”, dijo Cardarelli.

Del plan Sandleris de nulo crecimiento de la base monetaria ya vieron “buenos resultados”. “Hemos visto una apreciación del peso”, señaló y rescató: “Vemos el inicio del declive de las perspectivas de inflación en la última encuesta del Banco Central”.

“El nuevo marco de política monetaria está funcionando en estabilizar. Hay que seguir implementando. Esperamos una baja de las expectativas de inflación más contundentes en las próximas semanas”, agregó.

Inflación y devaluación, entre las causas
Ganancias de YPF crecieron 2,815% anual a septiembre del 2018
El efecto inflacionario y la devaluación no generan estragos en todas las compañías. YPF, por caso, acaba de anunciar sus resultados al 30 de septiembre del 2018 con un crecimiento extraordinario. Según informó la petrolera estatal, en el acumulado de nueve meses subió su facturación 58,3% a 290,045 millones de pesos argentinos (8.190 millones de dólares). El resultado operativo creció 188,2% a 31.785 millones de pesos. Mientras que el rendimiento neto engordó nada más y nada menos que 2.815.6%, desde 710 millones de pesos (20 millones de dólares) registrados en los primeros nueve meses del 2017 a los 20.701 millones de pesos (585 millones de dólares) logrados en el mismo periodo del 2018.

Aunque la firma no da detalles, las razones sobre semejante crecimiento podrían buscarse en el efecto inflacionario y la devaluación de la moneda local. Además de estar exportando una mayor cantidad de gas, la compañía tiene sus activos valuados en dólares. Y por supuesto, el precio de los hidrocarburos subió de manera considerable.

En el tercer trimestre se nota claramente el efecto devaluación y la apreciación de activos. Sus ingresos aumentaron 83,5% a 121.188 millones de pesos. Registró también un crecimiento en su resultado operativo de 315,9% a 12.685 millones de pesos. En tanto, el resultado neto también fue monumental: subió 5.268.7% a 13.207 millones de pesos.

El grupo es su totalidad, es decir, YPF más sus controladas facturaron durante los primeros nueve meses del 2018 290.045 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 58,3% en relación al mismo periodo del año pasado.