(Sin fines de lucro)

lunes, 31 de diciembre de 2018

La economía mundial se desacelerará en el 2019, anticipó el BCE

El crecimiento mundial perderá impulso a lo largo del próximo año como consecuencia de la maduración del ciclo económico y la retirada de apoyos por parte de los bancos centrales, así como por el impacto negativo de las tensiones comerciales, según advirtió el Banco Central Europeo (BCE) en la última edición de su boletín económico.

“De cara al futuro, se espera que la actividad económica mundial experimente una desaceleración en el 2019 y se mantenga estable posteriormente”, anticipó la institución, señalando que la maduración del ciclo económico mundial, el menor respaldo de las políticas monetarias en las economías avanzadas y el impacto de los aranceles entre Estados Unidos y China “están frenando la actividad global”.

En este sentido, el banco central consideró que “los riesgos para la actividad económica global están sesgados a la baja”, advirtiendo que una nueva escalada de las disputas comerciales “podría lastrar de forma significativa el crecimiento mundial”.

Otros riesgos a la baja para el crecimiento están relacionados con que un endurecimiento más rápido de lo esperado de las condiciones financieras a escala global genere mayores tensiones en las economías emergentes, con la incertidumbre sobre el proceso de reformas en China, y con las incertidumbres políticas y geopolíticas, incluidos los riesgos asociados al Brexit.

Según las proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema de diciembre del 2018, el crecimiento mundial del Producto Interno Bruto (PIB) real (excluida la zona euro) se situará en 3.8% este año, antes de reducirse a 3.5% en el 2019, y durante el periodo 2020-2021 se mantendrá prácticamente estable.

En el caso de la zona euro, los últimos datos y los resultados de encuestas más recientes indican una evolución más débil de lo previsto, como consecuencia de la menor contribución de la demanda externa y de ciertos factores relacionados con países y sectores específicos.

De este modo, la entidad empeoró en su reunión del pasado 13 de diciembre su pronóstico de crecimiento para la eurozona en el 2018 y el 2019, cuando pronosticó una expansión de 1.9% y de 1.7%, respectivamente, ajustando 1 décima a la baja sus anteriores previsiones, mientras para el 2020 decidió mantener sin cambios su pronóstico de crecimiento en 1.7% y proyectó una expansión de 1.5% en el 2021.

Fuertes candidatos para la presidencia del BCE
Estos datos sobre los riesgos que existen para la economía global el siguiente año se presentan mientras la presidencia del banco central, uno de los cargos más relevantes de la Unión Europea, está próxima a cambiar.

Entre los candidatos favoritos para ocupar el cargo que actualmente tiene Mario Draghi, están Erkki Liikanen, exgobernador del Banco de Finlandia, y Benoit Coeuré, miembro de la ejecutiva del BCE, según lo reveló una encuesta realizada por Financial Times.

De acuerdo con este sondeo entre 24 economistas, Liikanen y Coueré son los candidatos más mencionados para dirigir el BCE. En concreto, Liikanen fue mencionado por ocho de los encuestados, mientras que Coeuré lo fue por siete.

“Yo apuesto por Liikanen, quien combina su experiencia previa en el banco central, con una brillante experiencia política en su país como ministro de Finanzas, y en la Comisión Europea, donde estuvo dos mandatos como comisionado”, señala Andre Sapir, miembro senior en Bruegel y profesor en la Free University de Bruselas.

Liikanen ha jugado un papel importante en el rediseño de la regulación bancaria tras la crisis financiera mundial, liderando una comisión que asesora a Bruselas sobre cómo reestructurar el sector.

El anuncio con el nombre del nuevo presidente del BCE se espera tras las elecciones parlamentarias europeas a celebrarse en mayo. El nuevo Parlamento tendrá en primer lugar que decidir sobre una serie de acuerdos políticos.

Los analistas esperan que el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, se disputen quién nomina al presidente de la Comisión Europea, que deberá ser elegido en mayo del 2019. Si es elegido un alemán en dicho cargo, entonces un francés tendrá mayores posibilidades de ser elegido para liderar el BCE y viceversa.