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viernes, 7 de diciembre de 2018

“No habrá cambios en la política exterior de Brasil” con el nuevo gobierno, sostiene Temer

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Brasilia.-En su despedida de los corresponsales extranjeros, el presidente brasileño Michel Temer, quien dejará el cargo el próximo 1° de enero, repasó los hechos más destacados de su gobierno, pero también evaluó el desempeño que tendrá su sucesor.

Fue en una cita con 9 periodistas de los principales medios internacionales, entre ellos Clarín. Una de las preguntas fue precisamente sobre cómo visualizaba “la forma de hacer política del futuro gobierno de Jair Bolsonaro”. No tuvo dudas en su respuesta: “Va a ser exitoso”. Añadió que el presidente electo “se ajustará a las normas democráticas que rigen el país”.
Temer, que está en contacto con el futuro gabinete y con el propio Bolsonaro, consideró que “no habrá cambios en las líneas de la política externa del país”. Luego de manifestarse claramente como “partidario del multilateralismo”, juzgó que eso deberá continuar en la próxima gestión. “Del mismo modo que seguirá nuestra gran sociedad con la Argentina y con el Mercosur. Eso no irá a cambiar”.
El presidente que se va dio otro ejemplo de los tiempos que se avecinan. Es el caso de la relación de Bolsonaro con el Congreso: “El convocó a los principales partidos con representación parlamentaria pues es consciente de que necesita mantener una relación armónica con ellos. No se puede despreciar al Congreso Nacional”, sintetizó.
Temer reconoció que las elecciones de octubre “fueron una sorpresa” para todos los sectores políticos tradicionales. “Un partido que tenía un solo diputado federal (el Social Liberal), de pronto consiguió 52 bancas”. Para el jefe de Estado esto no fue, sin embargo, “un voto contra el gobierno federal. Fue una decisión de la población que quiso cambiar todo. Tanto es así que candidatos a senadores que aparecían en las encuestas en primer lugar, de pronto se vieron reducidos a un tercer o cuarto puesto”.
“¿Cómo piensa vivir en el futuro?”, indagaron los periodistas. “Primero, voy a vivir un poco conmigo”, se rió. Luego subrayó que piensa volver a “la abogacía y la enseñanza”.
Toda la primera parte de la conversación giró alrededor de su papel en la sustitución de la ex presidenta Dilma Rousseff, derribada por medio de un impeachment. Dijo que había asumido la función de gobierno en un momento “extremadamente crítico, con una caída del PBI de 5%”.
Recordó dos momentos delicados de su gestión: primero con la difusión de una grabación de su diálogo con el empresario Joesley Batista: “Fue una trampa: querían derribarme a cualquier costa”. Una periodista preguntó: “¿Quién estuvo a su juicio detrás de ese intento?”. Temer replicó: “Quién sabe. Fue una trama urdida que impidió, entre otras cosas, votar la reforma previsional”. Otro profesional inquirió: “¿Se arrepiente de algo?”. El presidente fue conciso: “Absolutamente de nada. Hice lo mejor para el país”