Fitch nos dio el “visto bueno” pese al mal año

Pese al mal año económico en el 2019 la tercera calificadora mundial del riesgo país (mide la buena o mala capacidad de pago de la deuda), FITCH RATINGS, mantuvo nuestra “nota” en su informe de la semana pasada, reconociendo la dura realidad, por un lado, y por el otro la fortaleza de nuestra ya histórica base macroeconómica, sin que la actual alteración de la ley de responsabilidad fiscal para acelerar la inversión en obras públicas se constituya en un factor que debilite nuestro escenario de puntuación, en una delicada coyuntura regional.

El visto bueno de FITCH es un respaldo claro y firme a la gestión económica del Gobierno y ayuda en mucho a la futura emisión de bonos soberanos en el mercado mundial en el 2020. Un comunicado del Ministerio de Hacienda “Fitch Ratings mantiene la calificación soberana de Paraguay en “BB+” dice al respecto:



“En su informe del 5 de diciembre de 2019, la calificadora Fitch Ratings mantiene la calificación de Paraguay en BB+, con perspectiva estable, sustentada en su historial de prudentes y consistentes políticas macroeconómicas, que han ayudado anclar la estabilidad macroeconómica a pesar de shocks externos y de crecimiento. Paraguay se encuentra a un paso del grado inversor en la escala de calificaciones de Fitch Ratings”.

Y agrega: “La opinión de Fitch indica, que pese a que el Producto Interno Bruto (PIB) real de Paraguay del primer semestre del 2019, se contrajo como resultado de graves conmociones que afectaron a la agricultura, la energía eléctrica, la construcción, la industria ganadera y la demanda externa, y que impactaron finalmente reduciendo a cero las expectativas de crecimiento en el 2019. Actualmente la economía se está recuperando, y Fitch espera que el crecimiento regrese al 4% en el año 2020. En ese sentido, señala que el Gobierno ha respondido con estímulos monetarios y fiscales para contrarrestar la caída de la actividad económica.

Esperan que el déficit fiscal alcance el 2.5% del PIB en el 2019, frente al 1.3% del PIB en el 2018. Fitch destaca que Paraguay tiene una larga trayectoria de política fiscal prudente que ha generado bajos déficits (o superávit) en la última década y que ha ayudado a mantener la carga de la deuda relativamente baja en 20% del PIB, muy por debajo de la mediana actual de países con igual calificación (BB+), que es 46% del PIB para el 2019.

Además, el informe hace referencia a factores que podrían ayudar a obtener una mejora de la calificación país, como ser la mejora continua de los indicadores de gobernanza, mejoras en la generación de ingresos y el desarrollo del mercado local de capitales que fortalezcan la flexibilidad fiscal, y el mayor crecimiento económico que aumente las perspectivas de convergencia del PIB per cápita con soberanos de países con calificaciones más altas. De las tres calificadoras de riesgo que evalúan a Paraguay, Fitch y Moody’s otorgan calificaciones más elevadas al país, posicionándolo a un paso del grado de inversión. Standard & Poor’s, asigna una calificación de BB a Paraguay posicionándolo a dos escalones del grado de inversión”.

En un anterior informe a inicios de octubre “Crisis en Argentina se suma a dificultades de economías vecinas” Fitch decía: “La crisis económica de Argentina tendrá efectos negativos en las economías vecinas, lo que se suma a un contexto externo que ya es desafiante para la región. La reducción de la exposición comercial y financiera debería ayudar a limitar los efectos amplios en la región causados por la prolongada recesión argentina, pero es probable que otras economías más pequeñas, con mayor exposición directa a Argentina, se vean más afectadas.

Fitch proyecta que la economía argentina se contraerá en 3% en el 2019 y 1,7% en el 2020. Paraguay enfrentará una desaceleración considerable en su crecimiento, con una proyección de Fitch de una tasa de crecimiento de cero, en parte debido a la crisis argentina. 

Dicho esto, Paraguay tiene una posición fiscal más sólida que Bolivia y Uruguay, y cuenta con la menor carga de deuda en Latinoamérica, de 17% del producto interno bruto en el 2018, lo que ofrece un alcance mayor para amortiguar el impacto con una política fiscal anticíclica”. Aquí está la razón comparativa del por qué nuestra calificación no se redujo en un feo año económico 2019: el valor de nuestra historia macroeconómica de continua estabilidad. Están dadas las bases para un mejor 2020. Que Marito, refregado en Caacupé con todo lo mucho que el pueblo reclama y sufre, no lo arruine. Duele decirlo pero hay que decirlo. DDPHQD

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