Medidas del BCP tendrán efectos solo cuando pase la emergencia

Analistas locales no prevén un impacto inmediato de las medidas del BCP en el sistema debido a que la cadena de pago se verá afectada por el cese de actividad económica a causa del Covid-19.
Fachada del Banco Central del Paraguay (BCP).El economista Gustavo Rivas considera que el repago del crédito, por más que se flexibilice, depende de la generación de flujo de caja producto de las ventas, es decir, la mayor flexibilidad que se pretende proporcionar a la refinanciación de deudas no tendrán una influencia importante si las empresas no logran aumentar su actividad. 

“Hay dos estratos bien diferenciados en Paraguay: El de actividad jornalero depende de sus ventas diarias y los negocios estructurados. La cadena de pago se va a cortar y esto va a generar inconvenientes de no solucionarse rápido”, sostiene.

Rivas sostiene que el traspaso de la baja de las tasas de interés de referencia del BCP a los créditos para el público se generará recién cuando merme el temor a la pandemia, pues actualmente se percibe un alto riesgo en el mercado y ello no favorece a la inversión. “Las bajas de tasas de todos los bancos centrales tienen como objetivo poder estimular la economía, abaratar el crédito e incentivar la inversión. Va a tener efecto si el temor a la pandemia se va diluyendo y se encuentra una solución al problema”, explica.

El analista considera que el recorte de 75 puntos básicos aplicado a la tasa de política monetaria, hasta el nivel de 3,25% actual, se traducirá inicialmente en una disminución de los intereses que los bancos ofrecen por los depósitos del público. De esta manera, se desalentará el direccionamiento de los recursos hacia las cuentas de ahorro para que circulen en mayor medida en los diversos sectores económicos.

“La buena noticia es que el sistema financiero está sólido, al igual que los fundamentos de la economía. Paraguay está para aguantar a nivel estructural: Déficit bajo, inflación controlada, sistema financiero sano; no estamos como muchos países de la región, el país está para recuperarse rápido”, concluye.

El economista Hugo Royg, por su parte, insiste en que las medidas del BCP están pensadas y desarrolladas para empresas grandes, financieramente sólidas y con posibilidad de ofrecer garantías; coincide con Rivas en que la cadena de pagos tendrá dificultades sobre todo en pequeñas y medianas empresas, y principalmente a nivel rural. “El impacto será grande en las familias, en consecuencia en la demanda y de ahí en el consumo y en las empresas pequeñas”, advierte.

Plan de protección a las familias
El BCP lanzó medidas excepcionales a las que denominó “de protección a las familias y las empresas ante los efectos del Covid-19”. Entre ellas, se destaca la posibilidad de renovar, refinanciar y reestructurar las deudas que no hayan estado con atrasos de más de 30 días en sus pagos hasta el 29 de febrero de 2020, con la interrupción del cómputo del plazo de la mora y la disposición de que no se deteriore la calificación crediticia del cliente financiero, y sin la necesidad de presentar nueva documentación.

Excepcionalmente, hasta el 31 de diciembre de 2020 cada persona o empresa tiene la posibilidad de analizar la viabilidad financiera de sus créditos con su entidad financiera. “Al acordar renovaciones, refinanciaciones, reestructuraciones se evita la obligación de cancelar la totalidad de la operación en la fecha pactada originalmente.”, agrega.

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