Importador delata bochorno oculto tras compras de insumos de China

Sobrefacturaciones y subfacturaciones en tiempos de pandemia. El empresario importador Ignacio Pidal denunció ayer el escándalo detrás de las compras de insumos sanitarios desde China con los que el Ministerio de Salud Pública pretendía consolidar el sistema sanitario en esta cuarentena, pero que finalmente fueron rechazados por completo al no reunir las especificaciones técnicas requeridas. Aparentemente, incluso se terminó adjudicando a un monto más alto, en relación a los precios de referencia en el gigante asiático.

El empresario salpicó al ex presidente de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), Édgar Melgarejo, de quien dijo que en calidad de una especie de intermediario de compras para Salud le pidió que facture a 200 dólares cada cama manual para adulto cuando le había ofrecido solo a 110 dólares cada una.

Estas camas tienen un precio unitario de G. 4.250.000, según la oferta adjudicada por el Ministerio de Salud Pública a la firma Insumos Médicos SA (Imedic), que debía proveer un total de 50 camas por el que la cartera sanitaria debía abonar G. 212.500.000.

El empresario señaló que Melgarejo le pidió que estas camas sean facturadas en su país de origen –la República Popular de China–, en momento cuando le pidió cotizaciones de los productos que se podrían traer de Asia. Habría sido durante una reunión en la oficina del ex titular de la Dinac en la que también estaban Raúl Silva y Gerardo Peyrat, lanzó Pidal..

El importador, quien asegura no tener empresas en Paraguay (solo en China), y que nunca ha sido proveedor del Ministerio de Salud, afirmó que él podría traer estas camas especiales a un costo de entre G. 2.000.000 y G. 2.500.000, incluyendo IVA y traslado.

"Me molestó que se quieran hacer multimillonarios con el problema de la gente. Ese es mi dolor", sostuvo Ignacio Pidal al justificar las denuncias que también salpicaron al entorno del presidente de la República, Mario Abdo Benítez, pues, según la denuncia, la asesora jurídica de la Presidencia, Mónica Seifart, estaba al tanto de esta situación. “Le llamé a ella porque es quien me mandó a Melgarejo. Ella me dijo que me quede tranquilo”, remarcó. ÚH buscó la versión de Seifart, pero no atendió las llamadas ni respondió los mensajes.

OPERACIONES

El nombre de Ignacio Pidal empezó a sonar fuerte hace un par de semanas en medio del escándalo de sobrecostos en la compra de tapabocas que terminó con la renuncia de Édgar Melgarejo como titular de la Dinac. Tras esta secuela, Pidal denunció que viene recibiendo amenazas, por lo que tuvo que duplicar su guardia de seguridad.

El empresario comentó que se cruzó con Melgarejo al tratar de ayudar al Ministerio de Salud a acceder a productos, disponibilidad y precios en China. “Mi idea siempre fue que el dinero que se está colocando se pueda administrar de buena manera para comprar más cosas”. Contó que en una de las reuniones con el ex presidente de la Dinac se le acercó Alcides Velázquez, director de Administración y Finanzas de Salud, a sondear la posibilidad de traer los productos, pero que finalmente nunca se concretó porque nunca dio una orden de compra, nadie se hizo cargo de nada.

Además, sin tener una empresa en Paraguay y sin garantía, el socio de Pidal en China le dijo que no le enviaría más productos al país por un tema ético, porque nadie quería dar la cara por las compras. Recordó que dentro de ese tiempo llegaba una carga para Farma Total de 840.000 mascarillas quirúrgicas. “Ahí me dice Velázquez que hable con Farma Total para venderles al Ministerio de Salud mascarillas, que las necesitan urgente. Al principio no querían y al final aflojaron y se decidió venderles 600.000 unidades”, manifestó.

OLOR A TUFO

Las mascarillas quirúrgicas fueron ofrecidas por Pidal a G. 2.720 y las N95 G. 15.700, pero el administrador Alcides Velázquez le dijo que esto era un poco caro. Sin embargo, la siguiente semana se hizo una licitación con una condición de 72 horas para la entrega, tiempo que hizo imposible a las proveedoras para prepararse. Al no presentarse nadie, curiosamente se hizo una adjudicación directa a Imedic y Eurotec pagándose montos más altos.

Ambas firmas están siendo investigadas por el Ministerio Público por supuestamente montar un esquema para acaparar contratos con el Estado. Eurotec pertenece a Marcelo Ferreira Pascottini e Imedic maneja su hermana Patricia Ferreira Pascottini. Hasta el momento, ambas firmas no aclaran dudas sobre el caso; desde su agencia indicaron que están preparando un descargo.

Las mascarillas quirúrgicas se terminaron vendiendo a Salud a G. 3.410 y la N95 a G. 19.800, siendo G. 15.700 el precio facilitado para este último por Pidal.

El importador denunciante también comentó que se reunió con el director de Gestión de Insumos de Salud Pública, Nery Rodríguez, a quien le hizo un análisis online con su gente en China sobre el precio de los productos, para que el Ministerio lo tenga como una referencia y no pague cualquier precio. Tampoco tuvo retorno suyo –lanzó–. La única ocasión en que el Dr. Rodríguez, conversó con ÚH, un día después de la llegada del cargamento de China, hermético atinó a decir que “el Ministerio tiene un contrato. Se va a cumplir lo que se pidió en el contrato: si cumple se acepta, si no se rechaza”.

Édgar Melgarejo anunció ayer que iniciará acciones legales contra Pidal, a quien lo trató de megalómano que solo viene a sembrar dudas sobre la gestión del Gobierno, que son capitalizadas por sectores políticos.


85.220 millones de guaraníes suman los últimos contratos que firmó Salud Pública con las firmas Imedic (G. 47.952 millones) y Eurotec (G. 37.268 millones)

4.500 millones de guaraníes es lo que se pudo haber ahorrado Salud Pública en la compra de mascarillas y camas, según los precios que pasó Ignacio Pidal.

25.566 millones de guaraníes es el adelanto que ya realizó Salud por el cargamento proveniente de China. Esto equivale al 30% del total a abonar a las firmas.

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