El PIB creció 3,5% en el primer trimestre de 2020

La economía paraguaya logró un crecimiento de 3,5% en los primeros tres meses del corriente año, tras haber caído 2,7% un año atrás, pero sin recoger todavía el grueso de los efectos de la pandemia de Covid-19, según el último informe de Cuentas Nacionales Trimestrales (CNT) elaborado por el Banco Central del Paraguay (BCP).

El reporte revela que los sectores más fuertes de enero a marzo de 2020 fueron la agricultura y las construcciones, con niveles de expansión de 12,5% y 9,2%, respectivamente; mientras que los más débiles fueron la industria y los impuestos a los productos, con mínimos índices de crecimiento: 0,3% y 0,8%. En el caso del agro, se observan los resultados de la recuperación de la producción de soja en la campaña 2019/2020, luego de que la anterior zafra sufriera los efectos de la sequía.

La ganadería también obtuvo alentadores resultados, con un crecimiento de 9,6%, y los servicios desaceleraron su expansión a un nivel de 2,2%, desde el 4,2% y 4,1% en que pudieron crecer en el segundo semestre de 2019. El rubro de electricidad y agua incrementó su actividad en 3,2%, de la mano principalmente de la distribución de energía, luego de un ininterrumpido bajón a lo largo del año pasado.

Entre los componentes de la demanda, el consumo privado experimentó un aumento de apenas 1,7%, mientras que un año atrás se encontraba en -0,2%; y el consumo público ya se aceleró a 6,7%. Las inversiones, o Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF), lograron crecer 5,4%, pero los componentes de comercio exterior cayeron en -4,4% –en el caso de las exportaciones– y -1,4% –en el de las importaciones.

Respecto a los próximos meses, el economista jefe del BCP, Miguel Mora, dijo que los resultados serán inversos en el segundo trimestre, es decir, con una variación negativa del PIB debido a la pandemia. Vaticinó, sin embargo, que la caída será ya menor desde mayo, tras aparentemente haber tocado fondo en abril.

Consideró que la proyección de -2,5% de variación del PIB para el cierre del corriente año se mantiene, a pesar de la extensión de la fase 3. Esta decisión no incide en las perspectivas debido a que se realizaron modificaciones al plan inicial de la “cuarentena inteligente”, al incluir a bares y restaurantes entre los sectores a reiniciar sus actividades en la presente etapa, agregó.

Mora reiteró que la demanda no tendrá una rápida reactivación, a pesar del programa de reactivación económica del Gobierno. “Principalmente en lo que se refiere a servicios, hay una demanda que probablemente va a permanecer poco dinámica, principalmente aquellos servicios que implican aglomeración de personas, como el caso de restaurantes. Si bien está la oferta, todavía se ve poca demanda por parte de los consumidores. Eso actúa de contrapeso del efecto positivo que va a tener el plan de recuperación”, agregó.

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