Europa afronta duro panorama económico

Los mandatarios de la Unión Europea (UE) se sumieron ayer en una maratónica y “difícil” negociación sobre su multimillonario plan de recuperación para superar los estragos del coronavirus, con el holandés Mark Rutte y sus socios “frugales” (apodo de países adeptos al rigor fiscal) como Austria, Dinamarca y Suecia entre los protagonistas.

La base de la discusión es el plan de la Comisión, retomado por el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel, de un inédito fondo de unos 840.000 millones de dólares, que Bruselas tomaría prestado en nombre de los 27.

”Tengo que decir que las diferencias (entre los dirigentes) son todavía muy grandes. Espero negociaciones muy difíciles”, expresó la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país ejerce la presidencia pro témpore de la UE.

Los líderes abordaron en la cumbre europea varios escollos, como la cuantía del fondo, la gobernanza y el desbloqueo de fondos, así como los “cheques“, el Estado de derecho o los recursos propios, antes de iniciar las consultas bilaterales.

El volumen del fondo y su distribución entre medio billón de euros de ayudas y 250.000 millones de préstamos son las críticas principales de estas naciones, que reclaman especialmente más créditos y menos subvenciones.

“Queremos un redimensionamiento, sobre todo en lo que respecta a las subvenciones y vamos por buen camino en la discusión”, aseguró el canciller austríaco, Sebastian Kurz. Una posible solución sería reducir el medio billón de ayudas, pero tocando a la partida de 190.000 millones destinada a programas europeos.

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