Hay que diferenciar las compras para el consumo interno y para el turismo

El Dr. Oscar Manuel Airaldi Roux, quien impulsa desde la Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Ese un proyecto para asegurar la competitividad ante las tiendas francas brasileras, sostuvo que se choca con los intereses de representantes de marcas y productos destinados para el mercado interno. Afirmó que la reexportación es otra cosa. “Fuera del contexto de la actividad del Régimen de Turismo de Compras de las cuatro ciudades de frontera, resulta que cuando se implementa el actual decreto, que tiene cláusulas uno se pregunta, cómo es que aparecen en él”, señaló.

Mencionó que el decreto 1.931 del 2019, que regula el Régimen de Turismo, que es parecido a las anteriores, en su artículo 1 señala que las ventas serán exclusivamente a personas no residentes en el país, que tiene lógica, porque es un régimen para la reexportación. “Pero cuando uno va leyendo el decreto se encuentra que, en el artículo 5, dice en caso de venta al mercado interno, empieza el problema, entonces esa situación hace que se contamine totalmente el actual decreto, porque existen actividades en el mercado nacional de mercaderías que ingresaron bajo el Régimen de Turismo y eso tiene una distorsión”.

¿Cuál es la distorsión?, cuestionó y agregó que resulta que la exigencia para el mercado nacional es que todos los productos, como cosméticos, perfume, chocolate y un montón de otros productos, que también se destina al mercado de turismo, deben cumplir regulaciones de seguridad y eso solo tienen la posibilidad de cumplirlos, quienes son los representantes en el país.

“Es decir, solo que el que tiene marca, solamente tiene la forma para introducirlos. En consecuencia, cuando se destina exclusivamente para el régimen de turismo, como no debería tocar territorio paraguayo, para su consumo, no habría inconvenientes de que cada uno realice sus importaciones, pero allí es donde se choca con los intereses creados por quienes son los representantes, pero para la venta en el país”, relató. 

“Un ejemplo, cuando realizás una compra por el Duty Free de los aeropuertos, ese producto no pasa por el representante en el país, porque es para sacar del país, en consecuencia, hoy ellos no quieren perder esa teta que tienen”, añadió Airaldi.

CONTRADICCIÓN

Insistió que el decreto actual de Régimen de Turismo se contradice. Por un lado, establece exclusivo para turistas, pero dice que “en caso de” que lo compre un paraguayo debe cumplir con las exigencias de seguridad sanitaria. “Al poner el potencial, automáticamente exigen que esas mercaderías tengan que entrar bajo el resguardo del sistema sanitario de una serie de instituciones, que pueden tener los famosos registros sanitarios, lo que son representantes de marcas en el país, entonces es un juego tan complejo de intereses”. 

Dijo que le llevó 27 años descubrir los motivos por los que no se permitía implementar el proyecto que vienen impulsando para reactivar el comercio de frontera. “Por supuesto que habrá otros intereses, pero el más importante de todos era este”.

El modelo que proponemos, si ya es definitivamente para comerciar a personas no residentes en el país. “Porque así también es el régimen de enfrente (Foz de Yguazú), porque para ser competitivo ahora tenemos que adaptarnos a una realidad jurídica nueva que apareció y de competencia comercial, como lo son las tiendas francas brasileras, para poder seguir subsistiendo”.

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