Petróleo a 40 dólares y oro superando los 1.800: Consecuencias del rebrote

Se espera que los alcistas del petróleo doblen sus apuestas esta semana en su lucha por mantener los precios del crudo por encima —o al menos cerca— de 40 dólares por barril, ya que los nuevos casos de COVID-19 amenazan con la imposición de nuevas medidas de confinamiento en las principales ciudades estadounidenses.

En lo que podría ser una repetición fascinante del primer trimestre, aquellos posicionados en largo en el petróleo podrían haber establecido posiciones alcistas posiblemente difíciles de relajar rápidamente, particularmente si la economía sufre más de lo que se piensa en la nueva ronda de infecciones por coronavirus.

Tras caer en abril hasta 40 dólares por barril, los futuros del West Texas Intermediate, de referencia para el crudo estadounidense, han subido constantemente, casi ininterrumpidamente, hasta alrededor de 40 dólares. Un avance al alza a partir de aquí podría resultar complicado.

WTI


Con el mundo preparándose para una nueva embestida de COVID-19, Estados Unidos se está viendo golpeado de nuevo más duro que la mayoría de las naciones. Casi el 90% de las camas de cuidados intensivos de Arizona están ocupadas. Mientras tanto, en un solo día de este mes, Florida ha registrado más nuevas infecciones que toda la Unión Europea.

"El confinamiento II" se está planteando en lugares como Houston, Los Angeles y Miami. California, el centro tecnológico de Estados Unidos, ya ha cerrado todas las empresas con actividad en interiores. Si se implementan estas medidas en más ciudades, podría suponer una seria amenaza para los precios del petróleo, además de impulsar el oro, el refugio seguro de la mayoría de los inversores en materias primas.

El WTI baja 25 centavos, es decir, un 0,6%, hasta 40,50 dólares por barril a primera hora de la tarde de la jornada de negociación de este lunes en Asia, lo que responde a las últimas preocupaciones sanitarias.

Los futuros del crudo Brent, de referencia mundial para el petróleo, cayeron 27 centavos, o también alrededor del 0,6%, hasta 42,87 dólares. El Brent cayó por debajo de 16 dólares en abril antes de superar los 40 dólares el mes pasado.

Una nueva ronda de cierres de negocios forzados podría ser insoportable para Estados Unidos tras la devastación económica causada por la primera ronda esta primavera.
La economía pierde el fuelle del post-primer confinamiento

"Cada vez hay más indicios de que la economía nacional está perdiendo fuelle que ganara al levantarse el primer confinamiento, y las cifras semanales de desempleo siguen siendo obstinadamente altas mientras se reimplementan nuevas medidas de cuarentena en varios estados", dice Dominick Chirichella, director de riesgo comercial del Instituto de Gestión de la Energía de Nueva York.

Chirichella ha dicho que el sector upstream de Estados Unidos tiene activas actualmente 180 —o el 88,8%— plataformas de perforación menos, aunque produce 2.125.000 barriles al día, o un 23,9%, más petróleo que en octubre de 2014.

A pesar del creciente aumento de casos de COVID-19, la Organización de Países Exportadores de Petróleo dio la semana pasada el valiente paso de revertir las reducciones de la producción que el grupo implementó entre mayo y junio.
La reversión de las reducciones de la OPEP es como lanzarse al vacío desde un acantilado

La alianza de la OPEP+ liderada por Arabia Saudí y con la asistencia de Rusia ha dicho que retendrá 7,7 millones de barriles al día del mercado a partir de agosto, frente a los 9,6 millones de julio. Eso supone una reversión del 20%.

Es un movimiento que podría considerarse el equivalente del mercado petrolero de lanzarse al vacío desde un acantilado, simplemente porque la demanda de combustible está en tela de juicio, pues un segundo confinamiento amenaza algunas ciudades importantes.

El analista petrolero de Reuters John Kemp dijo en un post el viernes:

"La OPEP+ está ansiosa por una subida de los precios del crudo lo antes posible, pero es probable que su ambición se vea frustrada a corto plazo por el nuevo descenso del consumo de combustible".
Los traders de combustible y los refinadores son más pesimistas

Kemp ha dicho que los traders y refinadores de combustible son más pesimistas en cuanto a las previsiones para la economía global y el transporte para el resto de este año, incluso en un momento en que los productores de crudo de la OPEP+ tratan de impulsar los precios del petróleo.

Y añade:

"Las primas de los precios de la gasolina y el diésel sobre el crudo se han mantenido sin cambios o han disminuido durante casi cuatro semanas desde el 23 de junio ante la creciente ansiedad por un resurgimiento del coronavirus y una nueva ronda de medidas de confinamiento".

Más de 137.000 estadounidenses han muerto ya por la enfermedad y más de 3,9 millones han sido infectados. El presidente Donald Trump, en una entrevista con Fox News emitida el domingo, insistió en que el aumento de los casos positivos COVID-19 entre los estadounidenses eran sólo "rescoldos" y el resultado de un aumento de la cantidad de pruebas.

"Eso es porque estamos haciendo muy bien las pruebas, porque tenemos las mejores pruebas del mundo", dijo Trump durante su entrevista para la Fox. "Si no hiciéramos pruebas, no podríamos mostrar esos resultados. Si hiciéramos la mitad de pruebas, las cifras bajarían", ha dicho el presidente, culpando de las cifras sobre todo a los jóvenes "con resfriados".
El oro va camino de nuevos picos por encima de 1.800 dólares

En el frente de los metales preciosos, todo apunta a que el oro alcanzará nuevos picos por encima de 1.800 dólares esta semana, tras haber subido en el transcurso de seis semanas consecutivas hasta ahora.

Los futuros del oro del COMEX registraban máximos de nueve años en casi 1.830 dólares el 8 de julio. El oro al contado alcanzaba máximos de 2011 por encima de 1.818 dólares el mismo día.

Oro


Ed Moya, estratega de mercados sénior de OANDA, con sede en Nueva York, dice:

"Los precios del oro suben constantemente pues comienzan a aumentar las expectativas de los inversores sobre una implementación de estímulos ante los temores de una segunda oleada de coronavirus".

Los legisladores estadounidenses regresan a Washington el lunes para discutir posibles nuevos programas de ayuda para el coronavirus, y los inversores siguen también pendientes de la reunión de líderes de la UE en Bruselas donde se discute la propuesta de estímulo para poner en marcha sus economías.

Aparte del coronavirus, el riesgo electoral también se está convirtiendo en un factor para los inversores en oro con sede en Estados Unidos, ya que las encuestas muestran una creciente ventaja del exvicepresidente Joe Biden sobre Trump en el período previo al 3 de noviembre, dice Moya.

"Wall Street ya no puede ignorar las encuestas y tiene que empezar a considerar la posibilidad de una presidencia de Biden a la hora de fijar sus precios".

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