Empresarios colombianos plantean al Gobierno pedir préstamo al Banco Central para salvar compañías

Bogotá. Los empresarios colombianos propusieron el lunes al Gobierno que pida al Banco Central un préstamo por entre 30 y 50 billones de pesos (entre US$7.838 millones y US$13.064 millones), para capitalizar y financiar a las compañías que están en riesgo de cerrar por el impacto de la pandemia de coronavirus

La propuesta incluye un plan de salvamento en el que las compañías emitan bonos que sean eventualmente convertibles en acciones y programas de capitalización en donde el Estado entre de forma temporal a hacer parte de la propiedad de la empresa, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master.

"Estamos en una situación muy extraordinaria en la cual vale la pena gastarnos todos los cartuchos", afirmó el directivo durante el congreso anual de empresarios. "Debemos jugarnos el todo por el todo".

La Superintendencia de Sociedades estima que el número de empresas que se acogerían a la ley de insolvencia en Colombia se podría duplicar en los próximos meses, por el impacto sobre sus finanzas de una fuerte caída de la actividad económica como efecto del coronavirus.

"Estamos proponiendo dos fuentes de financiación, la primera la financiación en los mercados hasta el máximo que se pueda, (...) y la posibilidad de que se genere un crédito del Banco de la República al Gobierno a 30 o 50 años probablemente con montos importantes que deben estar entre 30 y 50 billones de pesos", explicó Mac Master.

"Es mucho mejor salvar compañías que tratar de tener nuevas inversiones, es más barato y debemos tratar de hacerlo", agregó.

Según la Federación Nacional de Comerciantes (FENALCO), cerca de 58.000 establecimientos cerraron de manera definitiva sus establecimientos, equivalente al 31% del total y otro 40% de los comerciantes aún mantiene cerrados sus locales.

Además, Mac Master pidió una profundización de subsidios estatales a las nóminas de las empresas, la recompra de créditos comerciales y la exoneración de impuestos a los sectores más necesitados.

El Gobierno abrió en junio la puerta para adquirir participaciones en empresas afectadas por la crisis, sin que hasta ahora se hayan conocido planes al respecto.

Hasta ahora el Banco Central ha irrigado miles de millones de dólares en liquidez al sistema financiero para que otorguen créditos a personas y empresas impactadas por el COVID-19, así como un relajamiento de la política monetaria en la que ha recortado su tasa de interés en 200 puntos base hasta un mínimo récord de 2,25%.

El Gobierno proyecta una contracción de la cuarta economía de América Latina de un 5,5% este año, una estimación optimista en comparación con la de analistas e incluso las calificadoras de riesgo que esperan un desplome de alrededor de 7%.

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