Proyecto del PGN 2021 respetará tope del déficit fiscal, aseguran



En el Ministerio de Hacienda se encuentran trabajando en lo que será el Presupuesto General de la Nación (PGN) del próximo año. Autoridades de la cartera económica adelantaron algunos detalles al respecto y enfatizaron que será un presupuesto “austero y ajustado” a la capacidad tributaria estimada para el 2021.

En este sentido, Óscar Llamosas, viceministro de Administración Financiera dijo que al cierre de este año la caída de ingresos estarían en torno a los US$ 600 millones que tendrá un impacto en el plan de gastos del año que viene. Sobre esa base de menor recaudación se debe construir el presupuesto 2021.

Así también, anunció que el proyecto que enviarán al Congreso se ajustará a los lineamientos de la Ley de Responsabilidad Fiscal vigente, es decir, se respetará el tope del 1,5% del PIB de déficit fiscal. Además que se prevé un crecimiento cero en materia de gastos corrientes, principalmente, en términos reales.

En este punto el viceministro comentó que creen que ajustarse al 1,5% del PIB puede traer un impacto negativo en la economía y recordó que el 2019 el déficit cerró en torno al 3% y este año, según las estimaciones, cerrará en 7%. Es por esto que enviarán al Legislativo la reforma de la Ley de Responsabilidad Fiscal para que se vuelva al equilibrio, pero en una senda gradual y de mediano plazo.

“Nosotros estimamos que eso se podría dar dentro de 3 o 4 años, entonces también el déficit debería ajustarse bajo esa gradualidad de manera a no impactar grandemente en la inversión pública que tiene un impacto importante en la economía, nosotros estamos conscientes de que tenemos que volver a esa senda de equilibrio pero planteamos que eso sea de manera gradual”, dijo.

No obstante, agregó que tienen pensado preparar una adenda al proyecto de PGN 2021 que incluya la aprobación de varios proyectos de inversión pública financiados con endeudamiento.

Añadió que el desafío es tratar de que el presupuesto que se envíe satisfaga todas las demandas en materia de servicios públicos o bienes que entrega el Estado y que por sobre todo sea financiable y sostenible. “Es un trabajo muy desafiante pero estamos en esa última etapa ya de ir consolidando los números de manera a remitir al Congreso Nacional”, indicó.

El subsecretario enfatizó en que el presupuesto priorizará cuatro ejes como ya se venía haciendo; todo lo relacionado al sistema de salud, educativo, protección social y la inversión pública.

Reiteró que se tendrá una menor capacidad de generación de recursos, por lo que necesariamente el presupuesto del año que viene será inferior al de este año. “Lo que va a implicar seguramente es que algunas cuestiones sean postergadas, ya sea bajo la expectativa de que los ingresos puedan mejorar más allá de las previsiones que nosotros hemos hecho o van a tener que ser postergadas para el 2022”, sostuvo.

Por su parte, la viceministra de Economía, Carmen Marín dijo que las diferentes instituciones están acatando el pedido del jefe de Estado de reducir en un 15% sus presupuestos, recortando los gastos superfluos.

Cabe mencionar que esta decisión se tomó de manera a que cada ministro realice los ajustes y para que Hacienda no lo haga de manera arbitraria, como lo venían denunciando algunas entidades en años anteriores.

Marín comentó que actualmente todo lo remitido por las distintas instituciones está en etapa de verificación y consolidación, para que a más tardar, el primero de septiembre sea remitido al Congreso. 

Cabe recordar que el titular del Fisco, Benigno López, había señalado semanas atrás que se espera un retroceso de al menos tres años en cuanto a los ingresos que se generarán a partir del cobro de impuestos, por lo que en el PGN 2021 las estimaciones de ingresos serían similares al del 2018, es decir, unos G. 23,1 billones.

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