Fragilidad institucional genera sobrecostos en el sistema, afirman



Mediante la reciente ley N° 6588/20, el Congreso limitó a los bancos la posibilidad de cobrar comisiones por depósitos en dólares y según han referido en reiteradas ocasiones desde el sistema financiero, esto se debe a la gran cantidad de dólares en efectivo que existe en el país desde el año pasado.

26 AGOSTO DE 2020
19:08




Remesar estos billetes desde Paraguay implica un alto costo por los análisis de cumplimiento antilavado que se deben hacer por la mala imagen que tiene el país, la cual permanece latente y se puede notar en el recientemente publicado Índice de Basilea, que ubica al país como el segundo más riesgoso de la región.

Sobre el tema, el analista económico Amilcar Ferreira consideró que esto ocurre en parte por las fragilidades que tiene la regulación antilavado en nuestro país.




Explicó que este costo que alegan los bancos para la recepción de billetes, tiene que ver, entre otras cosas, con la debilidad institucional y la percepción de ser un país con alto riesgo en lavado de activos. Apuntó que Paraguay desarrolla un comercio de frontera, el cual genera un gran ingreso de reales que necesitan ser cambiados por dólares y remesas los billetes.

“Hay un gran porcentaje de transacciones en dólares que se hacen por transferencias bancarias, pero también hay una parte importante que se hace en efectivo. La gran pregunta que surge es de dónde provienen esos dólares y obviamente las transacciones ilegales se pagan en efectivo; todo ese dinero que circula en el mercado de alguna manera termina en el sistema financiero”, desarrolló.

Utilizó como ejemplo a un narcotraficante que realice la compra de un auto lujoso en efectivo, lo cual es legal. No obstante, la concesionaria que vendió correctamente el auto tiene la necesidad de depositar el dinero que termina en un banco. Ante este tipo de movimientos, se va generando una gran cantidad de dólares, siempre con la duda del origen de ese efectivo.




INSTITUCIONES

Estas dudas del origen por falta de una correcta aplicación de las normas antilavado, genera que los bancos norteamericanos que reciben los dólares en efectivo cobren una mayor tasa a los locales por el riesgo que implica. De más está decir, que una eventual confirmación de que el dinero proviene de acciones ilícitas, generaría grandes problemas a cualquier banco de un país como los Estados Unidos.

“Ser un país que vive bajo la sospecha de riesgo de lavado de dinero genera sobrecostos en todas la operaciones ya que se genera la necesidad de que los bancos tengan que cobrar comisiones por los depósitos, si bien ahora se limitaron por ley. Pero la realidad es que se genera el costo por la permanente sospecha de que el dinero provenga del lavado de activos”, dijo.

Agregó que, en caso de que nuestro país logre fortalecer de manera clara sus instituciones y aplicar correctamente la normativa de prevención de lavado de activos, sancionando como se debe a los transgresores, estos costos podrían desaparecer definitivamente.

Explicó que como consecuencia de todo lo descrito, los pocos bancos que aceptan recibir dinero en efectivo desde Paraguay cobran una tasa más alta de lo que sería en condiciones normales.

Al ser consultado sobre las posibles soluciones para este problema y la eventual necesidad de un fortalecimiento de las leyes del país sobre la materia, contestó que no sería necesario hacer más modificaciones normativas, ya que con el paquete de leyes que se aprobó el año pasado en el marco de la evaluación del Grupo de Acción Financiera (Gafi) es suficiente.

ECUACIÓN INCOMPLETA

Lo que es necesario, según Ferreira, es una correcta aplicación de las normativas y por sobre todo el fortalecimiento de las instituciones del país, especialmente el Poder Judicial, el Ministerio Público y la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad), actores fundamentales en la tarea de mejoramiento en la imagen del país.

“Paraguay no tiene un problema en el marco legal, lo que hay es una debilidad institucional esto es lo que señalan las calificadores como la razón de que Paraguay no llegue al grado de inversión. El país mejoró su calificación crediticia en los últimos años como resultado de sus políticas macroeconómicas, pero se ha llegado a un techo con eso y pasar al siguiente escalón (grado de inversión) implica solidez en las instituciones”, expresó.

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