Nuevo ministro de Hacienda debe generar confianza y optimismo

 

El ministro de Hacienda ha anunciado su intención de renunciar en los próximos días, lo que implica que ese importante cargo público está vacante. El Gobierno tiene la oportunidad de dar una señal clara a la ciudadanía poniendo a una persona que genere confianza y optimismo en que sus derechos y necesidades serán tenidos en cuenta por la política fiscal. En un momento crítico para el país y con importantes errores de esta gestión en el manejo de los recursos públicos, urge una persona de pasado intachable y de incuestionable ética y capacidad técnica. Paraguay y su gente merecen una autoridad totalmente consagrada al bien común. Este Gobierno tiene la oportunidad de nombrar como autoridad fiscal a una persona que garantice una gestión moderna, adaptada a los desafíos que nos impone un nuevo escenario económico nacional e internacional.

Este Gobierno ha pasado por innumerables crisis debido a debilidades técnicas y políticas anteriores a la pandemia. La llegada del coronavirus está mostrando con profunda intensidad los problemas que se veían históricamente de manera puntual y espaciados en el tiempo.

La ausencia de capacidad de negociación para implementar un plan de desarrollo desde un inicio de la gestión fue la primera señal de alerta. A los 100 días no había un camino claro en casi ningún ámbito. En algunos casos porque debió hacerse cargo de los problemas que dejó la gestión anterior y que fueron de gran impacto negativo para la ciudadanía, como el Metrobús.

En varios ámbitos, los vacíos y retrocesos eran todavía imperceptibles, pero no tardarían en reflejarse en las estadísticas. El aumento del analfabetismo y del desempleo, la reducción de los ingresos laborales y de las coberturas de salud y la ralentización de la reducción de la pobreza son algunos de los indicadores que en 2018 ya daban señales de que las cosas no estaban funcionando.

El año 2020 se inició con expectativas de mejora en términos económicos, pero las mismas fueron tempranamente destruidas por la intempestiva del virus que dejó al Gobierno con la única posibilidad de imponer una fuerte medida de aislamiento social debido al histórico abandono del Estado en su rol de mejorar la calidad del empleo y garantizar salud y protección social a la población.

A problemas cuyas causas están en gestiones anteriores se agregaron problemas propios relacionados con autoridades de esta gestión que vieron en la emergencia, la oportunidad de hacer negocios público-privados con recursos del Estado. Sin embargo, este problema tuvo un pico desastroso un año antes con la negociación de Itaipú, que le llevó al propio presidente de la República a estar en la cuerda floja.

Desde el inicio de esta gestión fueron nombradas autoridades y funcionarios públicos de escasa ética y capacidad técnica en cargos claves para el desarrollo del país y la calidad de vida de la gente.

En este momento y en el medio de una crisis sanitaria y fiscal y teniendo de frente el importante desafío de revertir los retrocesos de las finanzas públicas, el Gobierno tiene la oportunidad de poner al frente de la máxima autoridad fiscal a una persona que garantice el diseño y la implementación de una política fiscal acorde con las necesidades y derechos de la gente.

El país cuenta con personas de alto nivel de profesionalismo en las ciencias económicas, sin ningún tipo de antecedentes que hagan dudar de su ética y compromiso por el bien común. Esta persona, además de las características básicas anteriores, debe tener capacidad para negociar los arreglos institucionales que se requieren para poner en primer lugar los intereses nacionales y de innovar.

El Gobierno tiene la oportunidad de nombrar como autoridad fiscal a una persona que genere confianza y optimismo en la gente y que garantice una gestión moderna, adaptada a los desafíos que nos impone un nuevo escenario económico nacional e internacional. La estabilidad macroeconómica no fue suficiente en el pasado y ya se quedó allí. El nuevo contexto exige abordajes innovadores, capaces de poner en la senda del desarrollo al país.

Fuente https://www.ultimahora.com/nuevo-ministro-hacienda-debe-generar-confianza-y-optimismo-n2909875.html

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