URUGUAY. Artículos del Presupuesto sobre impuestos e inversión generan polémica

La ley de Presupuesto es una de las más importantes de todo período de gobierno. En ella no solo se establece el gasto del Estado, sino que también se incluyen modificaciones normativas de todo tipo. En ese sentido, algunos artículos del proyecto de ley, entre los que hay dos que tienen que ver con impuestos e inversiones, generaron polémica.
Uno de esos artículos refiere a la posibilidad que tienen las empresas de deducir pérdidas fiscales del pago de impuestos. En ese sentido, la directora de la Asesoría Tributaria del Ministerio de Economía y Finanzas, Pía Biestro señaló en la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Senado que se “detecta la necesidad de flexibilizar el cómputo de las pérdidas fiscales de ejercicios anteriores y volver al régimen existente antes del ajuste fiscal realizado en 2016, cuando se topeó el uso de esas pérdidas fiscales limitando su deducción al 50% de la renta neta fiscal”.

El senador frenteamplista y exministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker cuestionó el cambio. La normativa actual topea en 50% la deducción de pérdidas de ejercicios anteriores de la renta neta fiscal y el artículo propuesto en el Presupuesto plantea que sea el 100% lo que se pueda descontar, lo que implica una renuncia de impuestos para el Estado.

“Nos parece que en un contexto de limitación de recursos -sobre lo que ya hemos hablado insistentemente aquí y que ha justificado, por ejemplo, el ajuste de enero del 2021 para los trabajadores públicos- no es razonable esta renuncia fiscal adicional. Entiendo que en la Cámara de Representantes se consultó sobre esto y se comprometió a traer la cifra de la renuncia fiscal que generaría este cambio. Dado que no se hizo volvemos a pedirla”, planteó Olesker.

Biestro respondió que el gobierno “entiende que, debido a la coyuntura actual, la aplicación del referido tope en conjunto con el plazo de prescripción de utilización de esas pérdidas fiscales de ejercicios anteriores, podría generar que dichas pérdidas no puedan computarse en su totalidad” y se hizo la “modificación para flexibilizar el cómputo de estas pérdidas fiscales de ejercicios anteriores”. Además, dio una cifra relativa del gasto tributario (es decir la renuncia fiscal) de la medida: “está en el entorno aproximado de 1% de la recaudación del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE)”.

En 2019 el IRAE recaudó US$ 1.629 millones, por lo que el 1% implica US$ 16,29 millones de renuncia fiscal.

Otro artículo polémico tiene que ver con la normativa de fondos de inversión. El presidente del Banco Central, Diego Labat expresó en la mencionada comisión del Senado que se realizan “modificaciones al marco legal de los fondos de inversión y, particularmente, estamos promoviendo la creación de la figura de fondos de inversión para inversores especializados o calificados. Para eso estamos haciendo unas reformas pequeñas pero que, de alguna manera, permiten por ejemplo, la delegación de la gestión de la cartera de los fondos en terceros gestores. Además, permitimos que el reglamento de los fondos prevea diferenciación entre los distintos valores, o sea, que las cuotas partes de los fondos sean distintas”.

“El país tiene una oportunidad en el desarrollo del instrumento de los fondos de inversión. Estas reformas pequeñas pueden contribuir al desarrollo de algunos fondos de inversión que permitan mejorar las posibilidades de inversión y el desarrollo de algunos proyectos”, afirmó Labat.

El senador frenteamplista y expresidente del Banco Central, Mario Bergara realizó “algunas consultas sobre aspectos que quizás no implican cambios tan pequeños, sino que pueden tener impactos no deseados”.

En ese sentido, Bergara dijo que “se establece la posibilidad de que las administradoras de fondos de inversión tercericen la administración de los fondos. Esto abre un poco la posibilidad de que esas firmas uruguayas terminen siendo la cara visible -el fronting- de administradoras del exterior o de estudios que quieran administrar sus propios fondos. De alguna manera las administradora de fondos de inversión le ‘prestan’ la licencia, la capacidad de hacerlo. Esto se combina con una norma que exceptúa la diversificación obligatoria de los inversores, por cuanto se podría llegar a que se ponga la cara visible para que otros administren algo que corresponde a un único interés y esto empieza a tener ribetes un poco más complicados”.

“No es solamente dar más libertades para, porque comienzan a aparecer elementos que pueden ser riesgosos e incluso en términos reputacionales”, cuestionó Bergara.

“¿En cuánto se diferenciaría esto con instrumentos que hay en paraísos fiscales, por ejemplo? Es un tema muy delicado y, por ello, no me parece que tengamos que negarnos a priori, pero sí deberíamos tener una actitud de prevención muy grande desde este punto de vista y, quizás, el asunto ameritaría otro análisis mucho más profundo”, señaló.

Labat defendió que “actualmente, los fideicomisos financieros -en los que invierten las AFAP y muchos otros uruguayos- tienen la posibilidad de delegar en gestores, lo que no ocurre con los fondos de inversión. Lo que estamos haciendo con esto es equiparar los fondos de inversión a esta otra figura”.

Concluyó que “más allá de lo que se propone en estos artículos, tenemos que recorrer un camino -desde el Banco Central- que tiene que ver con avanzar en tener gestores mucho más profesionales de los que tenemos y, seguramente, reglamentando su funcionamiento”.

El senador de Cabildo Abierto, Guillermo Domenech aprovechó una comparecencia del canciller Francisco Bustillo a la comisión de Presupuesto integrada con Hacienda para despotricar contra el libre comercio.

“Quiero sentar -por lo menos personalmente- mi discrepancia con las odas al libre comercio. El libre comercio no existe, es un cuento chino que está en los orígenes de la historia de la independencia de América”, afirmó Domenech.

“Creo en la protección del trabajo nacional, que es lo que hacen todos los países. No existe el libre comercio. Todos los países protegen su ciencia, su tecnología, su industria. Y si nosotros nos comemos la pastilla de que el libre comercio nos va a generar prosperidad, estamos muy equivocados porque el comercio es do ut des en la vieja fórmula del derecho romano, frase que significa ‘doy para que des’”, criticó.

Domenech expresó: “No puedo permanecer callado frente a quienes tienen una confianza ciega en el libre comercio. El libre comercio fue lo que partió América, lo que destruyó la unidad del continente y lo que nos debilitó frente a las grandes potencias. Es una de las razones por las que aquí estamos sometidos a esos tratados de libre comercio que lo que hacen es reservarse para los países industrializados la industria, la ciencia y la tecnología y terminamos siendo meros proveedores de materia prima; ahí va la carne, la soja y el arroz”.

No es la primera vez que el legislador carga contra el libre comercio. En agosto, ante una comparecencia a comisión del Sindicato de Trabajadores de la Industria Química dijo que “el libre comercio no existe, no existió y probablemente no exista nunca”.

Fuente:https://www.cesla.com/detalle-noticias-de-uruguay.php?Id=17864

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